Investigadores del Instituto Wistar, en Pensilvania (Estados Unidos), utilizaron tecnología sintética basada en ADN para impulsar la producción in vivo de anticuerpos anti-VIH ampliamente neutralizantes en modelos animales tanto pequeños como grandes, aportando una prueba de concepto que otorga un enfoque simple y efectivo de siguiente generación para prevenir y tratar el virus de inmunodeficiencia humana (VIH). Los resultados se publicaron recientemente en la revista Journal of Clinical Investigation.

Pese a los avances excepcionales en las terapias antirretrovirales, todavía existe la necesidad de nuevas modalidades preventivas y terapéuticas para eliminar la infección por VIH. Los científicos han aislado varios anticuerpos monoclonales muy potentes de individuos infectados capaces de neutralizar una gran variedad de cepas del VIH. Tales anticuerpos monoclonales pueden fabricarse y administrarse como inmunoterapia pasiva y representan un enfoque prometedor actual en estudios clínicos de etapa temprana.

No obstante, el uso generalizado de anticuerpos monoclonales recombinantes o basados en ADN (DMAb, por sus siglas en inglés) se sigue viendo limitado debido a diversos factores relacionados con su vida media de expresión, los costos de producción que respaldan las altas dosis necesarias, la estabilidad de la temperatura, los problemas de formulación y las limitaciones en la producción de combinaciones específicas de anticuerpos, por mencionar algunos.

Desarrollamos la plataforma DMAb para permitir la producción directa in vivo de anticuerpos a través de ADN sintético diseñado para que aporte instrucciones al cuerpo que le permitan producir los anticuerpos deseados“, dijo el doctor e investigador principal David B. Weiner, vicepresidente ejecutivo, director del Centro de Vacunas e Inmunoterapia y profesor de investigación sobre el cáncer en Wistar. “Según nuestros primeros datos, creemos que valdrá la pena investigar más esta plataforma como una nueva estrategia para la administración de anticuerpos contra el VIH“.

Weiner y sus colaboradores diseñaron un panel de 16 DMAb con el cual “reinterpretaron” anticuerpos neutralizantes ampliamente caracterizados. Estos se estudiaron inyectándolos en ratones mediante la técnica llamada electroporación adaptativa Cellectra, para mejorar la absorción de ADN. Los investigadores observaron una rápida expresión de DMAb y niveles sanguíneos sostenidos durante varios meses. Además, los DMAb producidos in vivo mostraron una fuerte capacidad de neutralización, comparable a los anticuerpos recombinantes correspondientes.

Dado que el virus del VIH es capaz de mutar para escapar de la inmunidad de un solo anticuerpo, se probaron combinaciones de hasta cuatro DMAb distintos como estrategia para superar la resistencia. Los niveles totales in vivo de anticuerpos producidos en combinación fueron comparables a la suma de los niveles de los mismos anticuerpos administrados individualmente, lo que demuestra que esta plataforma es flexible y adecuada para terapias combinadas con múltiples anticuerpos. Es importante destacar que los datos respaldan que la combinación podría bloquear más virus del VIH que los anticuerpos individuales.

Después, los científicos exploraron la entrega de DMAb para VIH-1 en un estudio piloto de primates no humanos. La expresión se detectó tan solo tres días después de la administración de uno o dos DMAb combinados, que mostraron una actividad máxima a los 14 días. Es importante destacar que el suero de los animales tratados tenía una alta actividad antiviral.

Aunque todavía se encuentra en una etapa temprana de desarrollo, los DMAb tienen un potencial significativo como herramienta para el tratamiento del VIH y otras enfermedades y, si nuestros hallazgos se traducen con éxito a la clínica, brindarán múltiples formas nuevas de inmunoterapia“, apuntó Weiner. “Es probable que los estudios traslacionales en animales y el desarrollo clínico sean un área de investigación muy activa que brinde información importante durante los próximos años“.

 

Vía: The Wistar Institute