Un estudio publicado hoy en la revista Stem Cell Reports revela que una terapia con células madre administrada en la nariz es capaz de restaurar el sentido del olfato en un modelo de ratón de pérdida olfativa, aportando la prueba inicial de un enfoque que sería de gran utilidad para tratar una serie de afecciones clínicas causantes de pérdida del olfato.

Este es el primer modelo de pérdida de olfato que muestra evidencia de recuperación con una terapia basada en células“, dijo Bradley Goldstein, de la Escuela de Medicina Miller de la Universidad de Miami (Estados Unidos) y autor principal del estudio. “Es muy importante entender que se deberían resolver muchas preguntas antes de considerar esto en un paciente humano. Sin embargo, aporta evidencia de que tal enfoque justifica un estudio adicional“.

El 12% de la población estadounidense padece algún tipo de daño en el sentido del olfato; esto debido a causas como el declive relacionado con la edad, el daño posviral, un traumatismo craneal o trastornos genéticos que afectan la función de la neurona olfativa. Las deficiencias en el sentido del olfato a menudo son permanentes y carecen de opciones de tratamiento. Estudios recientes en ratones han demostrado el potencial de la terapia génica viral para restablecer la función olfativa. Pero estas terapias generalmente se adaptan solo a condiciones específicas. Por el contrario, la terapia de reemplazo celular es prometedora para la recuperación de la función olfatoria que se ve afectada debido a una amplia gama de causas.

Existe cierta evidencia de que el hecho de no reemplazar las neuronas olfativas dañadas o perdidas puede contribuir a muchas formas de pérdida olfatoria adquirida“, comentó Goldstein. “Entonces, estábamos interesados ​​en probar la idea de que un enfoque de terapia basada en células, para reemplazar las neuronas, podría ser plausible“.

Para probar esta idea, Goldstein y su equipo desarrollaron un modelo genético de ratón que no puede detectar los olores debido a que sus neuronas sensoriales olfativas no son funcionales. Específicamente, la eliminación del gen Ift88 hizo que estas células carecieran de cilios (estructuras similares a pelos que se requieren para detectar olores). Luego, los investigadores aplicaron gotas en la nariz que contenían células basales globosas, el grupo principal de células madre que se replican y reponen el envejecimiento o, en su defecto, dañan las neuronas sensoriales olfativas a lo largo de la vida.

Las células madre adultas se injertaron para producir neuronas sensoriales olfativas maduras y funcionales en el epitelio olfativo, tejido dentro de la cavidad nasal. Las neuronas sensoriales olfativas derivadas del injerto enviaron proyecciones, o axones, a una estructura cerebral llamada bulbo olfativo, que restablece efectivamente el sentido del olfato. En una prueba de comportamiento, los ratones con deficiencia de Ift88 que recibieron la terapia con células madre respondieron normalmente a un olor aversivo, mientras que los ratones con deficiencia de Ift88 que no recibieron la terapia con células madre no lo hicieron. Además, no hubo evidencia de crecimiento tumoral dentro del período de tiempo del estudio, lo que respalda la seguridad potencial de este tratamiento.

Nos sorprendió un poco descubrir que las células podían engullirse con bastante fuerza con una simple entrega de gotas nasales“, dijo Goldstein. “Para ser potencialmente útil en los seres humanos, el principal obstáculo sería identificar una fuente de células capaces de injertarse, que puedan diferenciarse en neuronas olfativas y conectarse adecuadamente a los bulbos olfativos del cerebro. Además, habría que definir qué situaciones clínicas podrían ser apropiadas, en lugar del modelo animal de lesión olfativa aguda“.

En estudios futuros, Goldstein y su equipo planean definir de manera más precisa los problemas específicos que causan trastornos olfativos humanos adquiridos comunes. “Con esa información, podríamos considerar de forma más apropiada si un posible tratamiento basado en células, una terapia génica viral u otros objetivos farmacológicos podrían ser estrategias lógicas para el tratamiento“, apuntó Goldstein. “En cualquier caso, continuar estudiando los mecanismos en las células humanas que se requieren para la producción de neuronas olfativas funcionales a partir de células progenitoras será ampliamente importante para avanzar“.

 

Vía: Science Daily