La degeneración macular relacionada con la edad (DMRE) es la principal causa de pérdida de visión en las personas mayores, y actualmente existen pocos tratamientos para hacerle frente.

Pero ahora, una serie de experimentos en cerdos y ratas sugiere que la terapia con células madre podría ayudar a frenar, al menos, una forma de la enfermedad.

Los resultados podrían conducir pronto a los primeros ensayos en humanos de esta innovadora terapia para la degeneración macular, según lo dijeron investigadores del Instituto Nacional del Ojo de Estados Unidos (NEI).

Las ratas y los cerdos en este estudio tenían atrofia geográfica, una forma avanzada “seca” de la enfermedad.

Un especialista en ojos fue cautelosamente optimista sobre el nuevo informe.

Esto podría mejorar la función visual de las personas con degeneración macular de la forma seca relacionada con la edad, para la cual actualmente no existe cura“, dijo el doctor Mark Fromer, oftalmólogo del Hospital Lenox Hill en la ciudad de Nueva York.

Sin embargo, a pesar de la promesa inicial de estos estudios en animales, “los ensayos clínicos en humanos son necesarios para desarrollar estas nuevas técnicas innovadoras“, añadió Fromer.

El nuevo trabajo fue liderado por Kapil Bharti, quien dirige la Unidad del NEI en Investigación Traslacional de Células Madre y Oculares. Su equipo utilizó células sanguíneas humanas y, en el laboratorio, las convirtió en lo que se conoce como células madre pluripotentes inducidas (células iPS). Estas son células que pueden desarrollarse en cualquier tipo de célula en el cuerpo.

En este caso, las células iPS, o iPSC, se programaron para convertirse en células epiteliales pigmentarias de la retina (RPE, por sus siglas en inglés), el tipo de célula que desaparece en la etapa temprana de la DMRE.

Las células RPE son esenciales para la visión porque nutren a los fotorreceptores, las células sensibles a la luz en la retina del ojo.

Según los investigadores del NEI, solo 10 semanas después de que se implantaran “parches” especiales de células RPE derivadas de iPSC humanas en las retinas de cerdos y ratas, se habían integrado dentro de la retina y estaban funcionando correctamente.

Una de las principales preocupaciones con cualquier tipo de terapia con células madre es el riesgo de que las células se multipliquen sin control y formen tumores. Pero un análisis genético de las células RPE derivadas de iPSC utilizadas en este estudio no reveló tales mutaciones genéticas, destacó el equipo de Bharti.

Y debido a que las propias células del paciente se usan como la fuente de las células trasplantadas, esto “minimiza la posibilidad de rechazo [del trasplante]“, explicó Bharti en un comunicado de prensa del NEI.

Con base en estos resultados prometedores, la planificación de un ensayo en etapa temprana en humanos para probar la seguridad de la terapia con células madre ya está en marcha. El ensayo comenzaría después de la aprobación de la Administración Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, indicaron los investigadores.

El doctor Matthew Gorski es un oftalmólogo de Northwell Health en Great Neck, N.Y. Estuvo de acuerdo en que “los resultados exitosos de este estudio son pasos importantes para hallar un tratamiento contra ciertos tipos de degeneración macular“.

Aún así, los experimentos realizados en animales no siempre se replican en los humanos, por lo que “deberán completarse muchos más años de experimentos antes de que podamos saber si esta tecnología puede usarse con éxito para tratar la degeneración macular“, concluyó Gorski.

El estudio fue publicado el 16 de enero en la revista Science Translational Medicine.

 

Vía: Health Day News