De acuerdo con un estudio realizado por científicos del Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt en Nashville, Tennessee (Estados Unidos), los pacientes con hipertensión supina, una condición que hace que la presión arterial aumente cuando la persona se acuesta, podrían beneficiarse al usar una almohadilla térmica (terapia de calor) durante la noche.

La hipertensión supina es un problema común que afecta a casi el 50% de los pacientes con insuficiencia autonómica primaria (disfunción de muchos de los procesos controlados por el sistema nervioso autónomo). El aumento de la presión arterial durante el tiempo de sueño puede dañar el corazón y los riñones y aumentar la producción de orina, lo que a su vez puede ocasionar una caída rápida de la presión arterial al ponerse de pie.

El nuevo estudio, presentado en las Sesiones Científicas sobre Hipertensión 2019 de la American Heart Association, incluyó la participación de 10 pacientes con insuficiencia autónoma e hipertensión supina, con una edad promedio de 76 años, quienes tenían una presión arterial sistólica (número superior) de 168 mm Hg medida mientras estaban acostados.

Durante la investigación, que tuvo una duración de 2 noches, los pacientes usaron almohadillas térmicas de grado médico a una temperatura de 100 grados Fahrenheit (38 grados Celsius). En cada paciente, la almohadilla fue colocada debajo de su torso por una noche; de igual forma, se colocó una almohadilla pero ahora sin calefacción en la noche siguiente. La terapia de calor se aplicó a partir de las 10 p.m. y hasta las 6 a.m., y la presión arterial supina se controló cada dos horas desde las 8 p.m. hasta las 8 a.m.

Los resultados mostraron que la terapia de calor disminuyó la presión arterial sistólica, con una reducción máxima de 30 mm Hg después de cuatro horas de calor; sin embargo, no disminuyó la producción de orina durante la noche ni mejoró la caída repentina de la presión sanguínea matutina.

En muchos pacientes con insuficiencia autonómica, la exposición al calor disminuye la presión arterial al trasladar la sangre a los vasos de la piel“, dijo Luis E. Okamoto, autor del estudio y profesor asistente de investigación en medicina en el Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt. “El uso de la terapia de calor local controlada actuaría como un enfoque novedoso y simple para tratar la hipertensión supina en estos pacientes sin usar medicamentos; no obstante, se requieren estudios adicionales para evaluar la seguridad y la eficacia a largo plazo de este enfoque“.

 

Vía: American Heart Association