Investigadores estadounidenses pusieron en marcha estudios clínicos piloto en pacientes con cáncer de cabeza y cuello para determinar si la espectroscopía Raman, una técnica de imagen no invasiva, podría evitar que algunos pacientes sufran los efectos secundarios tóxicos de la radioterapia ineficaz.

Especialistas de la Universidad de Arkansas, la Universidad Johns Hopkins y la Universidad de Arkansas para las Ciencias Médicas (UAMS) utilizaron dicha técnica de imagen en modelos experimentales de ratón, y descubrieron diferencias entre los tumores sensibles y resistentes a los tratamientos después de aplicar la radiación. Sus hallazgos, publicados en la revista Cancer Research, revelaron diferencias estadísticamente significativas en el contenido de lípidos y colágeno que podrían identificar tumores resistentes al tratamiento en una etapa temprana del régimen terapéutico.

La identificación de pacientes con tumores resistentes a la radiación antes de comenzar el tratamiento o inmediatamente después de haberlo comenzado mejoraría significativamente las tasas de respuesta y ayudaría a estos pacientes a evitar los efectos secundarios tóxicos de la radioterapia ineficaz“, dijo Narasimhan Rajaram, profesor asistente de ingeniería biomédica en la Universidad de Arkansas. “Nuestros hallazgos aportan una justificación para traducir estos estudios a pacientes donde esto sea el objetivo final“.

Rajaram e Ishan Barman, profesor asistente de ingeniería mecánica en la Universidad Johns Hopkins, utilizaron la espectroscopia Raman, una técnica de imagen altamente específica, no invasiva y basada en fibra óptica para mapear cambios biomoleculares en tumores pulmonares humanos resistentes y sensibles a la radiación y en dos tipos diferentes de tumores de cabeza y cuello. Su equipo de investigación descubrió que los tumores sensibles a la radiación tenían mayores cambios en la expresión de lípidos y de colágeno. Estos cambios fueron consistentes en todos los tumores.

Los ensayos clínicos en humanos se realizarán en colaboración con la UAMS.

Estos resultados le siguen a un estudio similar publicado el año pasado, en el que Rajaram y un gran equipo interdisciplinario de investigadores de la Universidad de Arkansas y la UAMS utilizaron imágenes de fluorescencia automática para identificar diferencias entre la respuesta metabólica de células de cáncer de pulmón resistentes a la radiación y sensibles a la radiación, después de haberlas expuesto a radiación y a YC-1, un fármaco de quimioterapia común.

La radiación se usa, junto con la quimioterapia, para tratar a la mayoría de los pacientes diagnosticados con cáncer de pulmón, cabeza o cuello. Si bien estos tratamientos pueden durar hasta siete semanas, no existen métodos aceptados para determinar la respuesta al tratamiento antes o durante las primeras etapas de la terapia, lo que significa que algunos pacientes se someten a un régimen de tratamiento completo que más tarde les resulta ineficaz, pues no responden al mismo.

 

Vía: EurekAlert! – American Association for the Advancement of Science