Un nuevo estudio, publicado en la revista Blood, reveló que si un pariente cercano ha tenido cáncer de sangre, es más probable que otro de esos parientes también lo contraiga.

En el trabajo, los investigadores analizaron datos de 16 millones de personas en Suecia, incluidas más de 153,000 que fueron diagnosticadas con cáncer de sangre y más de 391,000 de sus familiares de primer grado: padres, hermanos o hijos.

Los pacientes con un lazo familiar representaron el 4.1% de todos los diagnósticos de cáncer de sangre. Esta es una tasa más elevada que la de los los cánceres del sistema nervioso, riñón y páncreas; pero es más baja que la de los cánceres de mama, colon y próstata, la cual varía del 8% al 15%, indicó el estudio.

El mayor riesgo familiar de cáncer de sangre fue para ciertos linfomas de Hodgkin, linfoma linfoplasmocítico y linfoma de células del manto. También se encontraron riesgos familiares significativamente altos para policitemia vera, mielodisplasia y trombocitemia esencial.

Los autores mencionaron que su trabajo es la evaluación poblacional más grande y completa hasta la fecha de los cánceres de sangre en familiares de primer grado de las personas afectadas.

Esta información mejora nuestra comprensión de las causas y la posible predisposición hereditaria a los cánceres de sangre, y debe reportar la identificación y caracterización de los factores de riesgo genéticos para el cáncer sanguíneo, así como la mejor forma para manejar clínicamente a los pacientes y sus familiares“, explicó el doctor Amit Sud, autor principal del estudio e investigador en genética y epidemiología del Instituto de Investigación sobre el Cáncer, en Londres.

Los resultados también deberían alentar las conversaciones entre las familias, los médicos y los pacientes sobre el riesgo familiar“, agregó Sud.

Por el momento, se están concretando esfuerzos para desarrollar pautas definitivas de detección del cáncer de sangre.

Esperamos que estos datos robustos se utilicen para dar a conocer las pautas referentes a las pruebas genéticas y a las pruebas de detección. Ciertamente, hay una serie de individuos, como aquellos con un pariente diagnosticado a una edad temprana o con más de un pariente de primer grado afectado, para quienes el asesoramiento, las pruebas genéticas y la vigilancia podrían ser apropiados“, dijo Sud.

 

Vía: Health Day News