La mejor esperanza para las personas con una forma hereditaria de enfermedad renal que causa insuficiencia renal es la diálisis o un trasplante de riñón. Pero un estudio dirigido por investigadores de la Universidad de Yale (Estados Unidos) revela una estrategia potencial para desarrollar nuevas terapias con medicamentos para estos pacientes.

La autora principal, Barbara Ehrlich, y su equipo utilizaron modelos de ratones y muestras de tejido humano para estudiar uno de los dos genes mutados que conducen a la enfermedad poliquística renal autosómica dominante (ADPKD, por sus siglas en inglés). Esta forma de enfermedad renal es el tipo más comúnmente heredado y difícil de tratar. Los investigadores centraron su investigación en medir la producción de energía en las células renales afectadas por la enfermedad. Descubrieron que cuando el gen de la proteína llamada policistina 2 se desactiva o desaparece, la energía celular aumenta, lo que lleva a la formación de quistes que dañan los riñones.

Con esta idea, los investigadores lograron identificar un enfoque prometedor para tratar la afección al atacar el aumento anormal de la energía y el crecimiento de las células renales. Tener este nuevo objetivo o blanco para los medicamentos abre la puerta al desarrollo de nuevas terapias que beneficiarán a los pacientes con dicha enfermedad, señalaron.

El estudio, con coautoría de Allison Brill y quien trabaja en el laboratorio de Ehrlich, se publicó recientemente en la revista Science Signaling.

Les dejamos este video donde se muestra el movimiento de los orgánulos de las células renales: cuando la dinámica entre las mitocondrias (verde) y el retículo endoplásmico (rojo) se interrumpe, la ADPKD puede desarrollarse.

 

Vía: Yale News