dysplasia.2Las osteocondrodisplasias o displasias esqueléticas conforman un grupo heterogéneo de enfermedades óseas, que afectan tanto el crecimiento del hueso como su composición. Se sabe que existen 456 subtipos ubicados en 40 grupos de acuerdo a criterios moleculares, bioquímicos y/o radiográficos, según lo establece la Nosología y Clasificación de los Trastornos Esqueléticos Genéticos en su última revisión de 2010.

La presentación va desde las displasias letales hasta las que permiten que el paciente sobreviva y lleve una vida productiva, sin que deba de ser intervenido con alguna terapia. La prevalencia de las displasias esqueléticas en recién nacidos, excluyendo las amputaciones de miembros y similares durante el periodo neonatal, se ha estimado en aproximadamente 2.4 por cada 10 mil nacimientos.

En la mayoría de las osteocondrodisplasias, existe una anomalía generalizada en el crecimiento lineal del esqueleto, y en algunas trastornos, existen anormalidades concomitantes en sistemas orgánicos distintos al esqueleto. Las displasias esqueléticas son en su mayoría genéticas, y pueden ser heredadas de forma autosómica dominante (gen anormal de solo uno de los padres), autosómica recesiva (dos copias de un gen anormal), o ligadas a trastornos del cromosoma X. También son causadas por algunas afecciones que son consecuencia de errores en la expresión de genes específicos, por mosaicismo somático (presencia de dos o más poblaciones celulares con diferente composición genética en el mismo organismo), y por exposición teratogénica (sustancia o agente que provoca un defecto congénito durante la gestación del feto).

Ante ello, existe el diagnóstico molecular para muchas de estas patologías. En años recientes, ha habido un progreso sustancial en la identificación de defectos moleculares responsables de displasias esqueléticas. Dichos defectos se han logrado identificar en alrededor de 316 de los más de 450 trastornos bien reconocidos. Varios de estos hallazgos han puesto a disponibilidad diversos diagnósticos de ADN tanto para confirmación molecular de ultrasonido y postmortem, como para diagnosis prenatal invasiva en familias con factores de riesgo.

No obstante, la valoración ecográfica prenatal sigue siendo el método por excelencia para la aproximación diagnóstica y seguimiento de las displasias óseas. Solo algunas displasias pueden ser detectadas de manera precisa en la ecografía prenatal. Unas cuantas comparten una característica básica, como el acortamiento de los huesos largos, lo cual representa un desafío para el ecografista, pues involucra diferenciar entre restricción del crecimiento intrauterino o un tipo de enanismo.

Lo más importante es saber diferenciar si la patología es letal o no, para lo cual se requiere un estudio secuencial de toda la anatomía fetal. A pesar de que la ecografía permite medir los huesos largos desde la décima semana de gestación, y las deformidades pueden ser detectadas desde el segundo trimestre, un diagnóstico tardío de una condición letal aumenta innecesariamente los riesgos para la salud física y mental de la paciente. Por último, el diagnóstico definitivo implica una evaluación completa posnatal, que incluye el examen genético clínico, un estudio radiográfico y un estudio anatomopatológico.

Aunque la ocurrencia de cada displasia esquelética individual suele ser rara, en conjunto representan un número significativo de recién nacidos con anomalías congénitas. Muchas de las displasias esqueléticas prenatales recién comenzadas son asociadas con letalidad debido a insuficiencia pulmonar o a anormalidades viscerales concomitantes. Varias de estas enfermedades son el producto de mutaciones dominantes nuevas y de trastornos recesivos autosómicos, y pueden ocurrir en familias con ningún historial de displasias esqueléticas.

 

VíaAmerican Journal of Medical Genetics, The International Skeletal Dysplasia Society, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Perú

 

Referencias:

  • Huertas, E., Íngar, J., Gutiérrez, G., y Quiñones, E. M. (2010). Síndrome de costillas cortas y polidactilia: displasia esquelética fetal incompatible con la vida. Anales de la Facultad de Medicina, 71(1), 43-46.
  • Krakow, D., Lachman, R. S., & Rimoin, D. L. (2009). Guidelines for the prenatal diagnosis of fetal skeletal dysplasias. Genetics in Medicine : Official Journal of the American College of Medical Genetics11(2), 127–133. doi:10.1097/GIM.0b013e3181971ccb