De acuerdo con un estudio reciente, las personas que se cree tienen alergia a la penicilina suelen tomar antibióticos bajo receta médica mucho más fuertes, que pueden aumentar el riesgo de infecciones peligrosas.

Pero evaluar a la gente y asegurarse de que realmente es alérgica a la penicilina podría reducir ese peligro, dijeron los investigadores.

Sabemos que más del 95 por ciento de los pacientes con una indicación de alergia a la penicilina en su historia clínica no son verdaderamente alérgicos, si son evaluados por un alergólogo“, señaló la doctora Kimberly Blumenthal, autora principal del estudio y miembro de la división de reumatología, alergia e inmunología del Hospital General de Massachusetts, en Boston.

En el estudio, Blumenthal y su equipo analizaron millones de registros médicos de atención primaria para pacientes externos de ciudadanos británicos, a fin de evaluar las tasas de infección por MRSA (Staphylococcus aureus resistente a la meticilina) y Clostridium difficile.

En comparación con los pacientes sin alergia a la penicilina, aquellos cuyos registros médicos indicaban una alergia a este antibiótico tenían un 69 por ciento más de riesgo de MRSA y un 26 por ciento más de riesgo de C. difficile.

El mayor riesgo de ambas infecciones se mantuvo después de que los investigadores representaran otros factores de riesgo conocidos para las infecciones.

Más de la mitad del aumento del riesgo de MRSA y el 35 por ciento del aumento del riesgo de C. difficile podría atribuirse a los antibióticos de amplio espectro recetados a personas que se cree son alérgicas a la penicilina, según los científicos.

Asimismo, explicaron que los antibióticos de amplio espectro se dirigen a una gran variedad de bacterias, pero pueden aumentar el riesgo de resistencia a los antibióticos y de infecciones peligrosas al matar bacterias beneficiosas en el tracto gastrointestinal.

Nuestro estudio identifica a las evaluaciones adecuadas de alergia a la penicilina —que todavía se realizan en menos del 1 por ciento de los pacientes con alergia a la penicilina registrada— como un contribuyente esencial a los resultados globales importantes de la administración de antibióticos, reduciendo la resistencia a los antibióticos y las infecciones asociadas a la atención médica“, señaló Blumenthal.

Las infecciones por MRSA y C. difficile están aumentando las cargas de salud pública, son difíciles de tratar y causan la muerte de miles de pacientes cada año“, apuntó.

Ahora podemos ver un camino causal de los pacientes etiquetados como alérgicos a la penicilina, a los que se les recetan antibióticos alternativos beta-lactámicos [de amplio espectro], hacia una mayor incidencia de estas infecciones peligrosas y costosas“, subrayó Blumenthal.

La experta añadió que MRSA y C. difficile le cuestan (cada uno) al sistema de salud estadounidense más de mil millones de dólares en costos directos anuales, por lo que el modesto costo de la evaluación de la alergia a la penicilina —alrededor de 220 dólares por paciente— parece muy valioso.

El estudio fue publicado el 27 de junio en la revista BMJ.

 

Vía: Health Day News