Una nueva investigación, publicada en la revista Cancer, dio a conocer que la capacidad otorgada por el ejercicio puede proteger el funcionamiento mental de los sobrevivientes de leucemia infantil.

De acuerdo con los autores, la leucemia linfoblástica aguda (LLA) es el cáncer infantil más común. Tanto por la enfermedad como por el tratamiento, los sobrevivientes de este cáncer poseen un mayor riesgo de desarrollar problemas con el pensamiento y la memoria, así como una menor capacidad para realizar ejercicio.

Nuestra investigación sugiere que una mejora pequeña en la tolerancia al ejercicio, como pasar de sentarse en el sillón y mirar televisión a caminar alrededor de la manzana durante 30 minutos al día, puede tener un impacto significativo en la salud intelectual de los sobrevivientes“, aseguró el doctor Nicholas Phillips, del Hospital de Investigación Infantil St. Jude en Memphis, Tennessee (Estados Unidos), y autor líder del estudio.

El trabajo examinó a 341 adultos que sobrevivieron a la LLA infantil y a un grupo control de 288 adultos sanos.

Los expertos evaluaron la cantidad de actividad física que los participantes podían tolerar y cómo se relacionaba con su capacidad para pensar, aprender, memorizar, leer y realizar operaciones matemáticas.

En comparación con el grupo de control, los sobrevivientes de cáncer mostraron un peor estado cardíaco y un peor desempeño durante las pruebas de atención, memoria y habilidades académicas, reveló el estudio.

Sin embargo, tras tomar en cuenta la edad, el sexo, los tratamientos de radiación y quimioterapia, el tabaquismo y los niveles de actividad física, los científicos encontraron que un aumento en la capacidad para hacer ejercicio se asoció con un mejor rendimiento durante las pruebas de habilidades mentales entre los sobrevivientes de cáncer.

Por su parte Kirsten Ness, también del Hospital St. Jude, hizo énfasis en un punto similar.

Sabemos que la memoria y las habilidades de pensamiento disminuyen conforme envejecemos“, dijo en comunicado de prensa de la revista. “Cualquier mejora en la tolerancia al ejercicio, incluso en la edad adulta, puede tener un impacto en la capacidad de un sobreviviente para pensar, aprender y memorizar“.

Los investigadores destacaron que es necesario un ensayo clínico para determinar si los programas que buscan mejorar la capacidad o tolerancia al ejercicio de los sobrevivientes de LLA podrían beneficiar su función cognitiva.

 

Vía: Health Day News