Investigadores de la Universidad de Málaga (UMA) en España, publicaron un estudio en la revista Scientific Reports en donde advierten que una mayor carga en las mochilas escolares —de más del 20% del peso corporal del niño— afecta directamente la biomecánica de su andar o caminar. Para ejemplificar esto, Joaquín Páez, autor principal de la investigación, dijo que un niño de unos 40 kilos no debe llevar más de 8 kilos en la espalda para evitar futuras lesiones tanto en las caderas, como en los pies o la espalda.

Para llevar a cabo el estudio, los expertos de la UMA analizaron a 213 niños de diferentes escuelas de Málaga a lo largo del 2018. Los participantes tenían entre 6 y 12 años de edad.

Lo que hicimos fue ir incrementando el peso de las mochilas que llevaban hasta completar cinco mediciones diferentes y compararlas con parámetros como la distancia del paso, el tiempo que el pie estaba en el aire o el balanceo de la marcha“, detalló Gabriel Gijón, otro de los autores del estudio.

Alteraciones en la manera de caminar

Los especialistas compararon la forma en la que cada niño caminaba, detectando cambios significativos cuando transportaron un 20% o más de su propio peso. La mayoría de los menores analizados solían cargar más de este 20% de su peso corporal todos los días (algunos incluso hasta un 35% más), durante un trayecto de más de un kilómetro, indicó Páez.

Según los investigadores, realizar este tipo de esfuerzo, además de afectar la biomecánica de la caminata, podría dañar el sistema musculoesquelético, causando futuras lesiones en las caderas, los pies o la espalda. Asimismo, tales lesiones podrían agravarse si los niños previamente ya contaban con alguna alteración de base, como por ejemplo escoliosis o pies planos.

 

Vía: SINC