Una nueva investigación publicada en la revista JAMA Network Open, halló que las personas con enfermedad renal se convertirán en otra población vulnerable a las olas de calor causadas por el cambio climático.

Estas olas cada vez más frecuentes producen días extremadamente calurosos, que a su vez pueden aumentar el riesgo de hospitalización y muerte de los pacientes con enfermedad renal avanzada; y el cambio climático significa que enfrentarán más días así, advirtieron los autores del estudio.

El cambio climático no se trata solo de escenarios futuros y comunidades distantes. Está aquí y ahora, y está afectando negativamente la salud de nuestra comunidad de más maneras de las que podamos darnos cuenta“, comentó Amir Sapkota, coautor del estudio y profesor de salud ambiental aplicada en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Maryland (Estados Unidos).

En el estudio, los investigadores compararon los registros de más de 7,000 pacientes en clínicas de enfermedades renales en Boston, Nueva York y Filadelfia, con eventos de calor extremo en dichas ciudades desde 2001 hasta 2012.

Las tasas de hospitalización y muerte durante los días más calurosos fueron consistentemente más altas para los pacientes caucásicos y afroamericanos, pero los resultados fueron menos claros para los pacientes hispanos y asiáticos.

Los autores descubrieron que los pacientes con otras afecciones de salud, como insuficiencia cardíaca congestiva, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y diabetes, también tuvieron un mayor riesgo en los días más calurosos.

Las razones de este incremento en el riesgo no quedaron claras, pero los investigadores encontraron que una de las respuestas del cuerpo al calor, la presión arterial baja (hipotensión), podría ser un problema para los pacientes con enfermedad renal avanzada.

El clima cálido también puede plantear otros desafíos para los pacientes que deben controlar estrictamente la ingesta de líquidos“, comentó Richard Remigio, primer autor del estudio y estudiante de doctorado de tercer año en la Universidad de Maryland. “Si es un día caluroso, podemos calmar nuestra sed, pero desafortunadamente, ellos no tienen ese lujo“, señaló.

Necesitamos aumentar nuestra capacidad para afrontar estos picos en los eventos de calor extremo. Este es nuestro canario en la mina de carbón“, agregó Remigio.

El cambio climático continuo está aumentando la frecuencia de los eventos de calor extremo. Nuestros resultados muestran que estos eventos son particularmente dañinos para las personas más vulnerables en nuestras comunidades“, subrayó Sapkota. 

Los autores concluyeron que se requieren estrategias de adaptación específicas de la comunidad para proteger la salud pública.

 

Vía: Health Day News