Un grupo de investigadores suizos descubrió que los malos sueños podrían ayudar a las personas a reaccionar mejor ante situaciones aterradoras cuando se encuentran despiertos, un hallazgo que abriría la puerta al diseño de terapias basadas en sueños para combatir y tratar los trastornos de ansiedad. Los resultados se publicaron en la revista Human Brain Mapping.

Los científicos analizaron los sueños de 18 personas y determinaron qué áreas del cerebro se activaron cuando los participantes experimentaron miedo mientras dormían.

Por primera vez, hemos identificado los correlatos neuronales del miedo cuando soñamos y hemos observado que regiones similares se activan al experimentar miedo tanto en el sueño como en los estados de vigilia“, destacó Lampros Perogamvros, investigador del Laboratorio de Sueño y Cognición de Universidad de Ginebra, en Suiza.

Los investigadores también encontraron que después de que los voluntarios se despertaron de un mal sueño, las áreas del cerebro encargadas de controlar las emociones respondieron a las situaciones aterradoras de manera mucho más efectiva.

Identificamos dos regiones cerebrales involucradas en la inducción del miedo experimentado durante el sueño: la ínsula y la corteza cingulada“, comentó Perogamvros.

Cuando una persona está despierta, la ínsula se activa automáticamente si esta siente miedo, mientras que la corteza cingulada ayuda en las reacciones motoras y conductuales ante las amenazas.

En otras pruebas con 89 voluntarios, los científicos hallaron un fuerte vínculo entre sus emociones mientras soñaban y mientras estaban despiertos. Resaltaron que esto refuerza la teoría de que las personas simulan situaciones aterradoras mientras sueñan para reaccionar mejor cuando están despiertas.

Los sueños pueden considerarse como un entrenamiento real para nuestras reacciones futuras, y podrían prepararnos para enfrentar los peligros de la vida real“, afirmó Perogamvros.

Con base en sus resultados, los investigadores planean evaluar una nueva forma de terapia de sueño para tratar los trastornos de ansiedad.

Subrayaron que los malos sueños, en los que el nivel de miedo es moderado, difieren de las pesadillas, que causan altos niveles de miedo, interrumpen el sueño y tienen un efecto negativo cuando la persona se despierta.

Creemos que si se supera un cierto umbral de miedo en un sueño, pierde su papel beneficioso como regulador emocional“, concluyó Perogamvros.

 

Vía: Health Day News