Un pequeño sensor de fibra óptica tiene el potencial de salvar vidas durante las cirugías a corazón abierto, e incluso durante una cirugía en bebés prematuros.

El nuevo dispositivo micromédico podría superar los métodos tradicionales utilizados para controlar el flujo sanguíneo a través de la aorta durante los cuidados intensivos prolongados y a menudo peligrosos, así como durante los procedimientos quirúrgicos, incluso en los pacientes más pequeños.

La sonda de monitoreo de flujo cardíaco continuo, aún en desarrollo en la Universidad Flinders (Australia), es una forma segura de medir el flujo sanguíneo en tiempo real.

«El dispositivo mínimamente invasivo es adecuado tanto para los recién nacidos como para los adultos«, indicó John Arkwright, profesor de investigación y experto en el uso de tecnologías de fibra óptica en diagnósticos médicos.

El profesor Arkwright dijo que el dispositivo tiene el potencial de cambiar el juego, especialmente para los bebés más pequeños, que son particularmente susceptibles a caídas repentinas de la presión arterial y al suministro de oxígeno a sus órganos vitales.

«Es una medida mucho más sensible en comparación con el monitoreo tradicional del flujo sanguíneo, y sin retrasos que pongan en peligro la vida en el período ‘instantáneo’ provisto por las prácticas actuales de flujo sanguíneo utilizando ultrasonido o termodilución«.

Por su parte, el experto en neonatología y coinvestigador, el doctor Scott Morris, de la Unidad de Neonatología del Centro Médico Flinders y de la Facultad de Medicina y Salud Pública de la citada casa de estudios, destacó que el nuevo dispositivo sensor-catéter promete brindar información precisa sobre el flujo sanguíneo en pacientes críticamente enfermos, desde bebés prematuros hasta pacientes con bypass cardíaco.

«Este pequeño dispositivo, que incluso podría usarse en bebés prematuros, tiene el potencial de ser muy superior a la medida intermitente del flujo sanguíneo promedio administrado por los métodos tradicionales, que generalmente solo muestran el tiempo promedio del flujo cada 30 minutos aproximadamente«, señaló Morris.

Se ha registrado una patente provisional para el dispositivo, que está buscando socios en la industria para un mayor desarrollo.

El investigador en jefe, Albert Ruiz-Vargas, espera que el dispositivo sea aceptado para un mayor desarrollo e introducción en cuidados intensivos y procedimientos quirúrgicos regulares.

«El prototipo de prueba de concepto es un dispositivo de bajo costo que ha pasado las pruebas iniciales en una máquina de corazón-pulmón«, aseguró Ruiz-Vargas.

«Puede insertarse a través de una pequeña abertura en la piel de la arteria femoral en individuos donde la función cardíaca está comprometida, y es tan pequeño que incluso puede medir pequeños cambios en el flujo en los diminutos vasos sanguíneos de los bebés.

«Es un diseño simple, que puede dar lecturas similares a una respuesta de latido cardíaco pulsante en una computadora portátil o en una pantalla cercana», agregó.

Por primera vez, los investigadores de Flinders hallaron un modelo eficaz para medir continuamente el flujo sanguíneo intra-pulso utilizando un sensor de fibra óptica que cuenta con el potencial para mejorar sustancialmente el monitoreo del flujo en un entorno médico.

También enfatizaron que se requiere más investigación para determinar cómo se comportará el sensor en condiciones más fisiológicas y para examinar diferentes encapsulaciones, a fin de cumplir con las disposiciones de seguridad humana.

 

Vía: Science Daily