La enfermedad de Lyme es una condición causada por la bacteria Borrelia burgdorferi, la cual es transmitida por la picadura de garrapatas infectadas del género Ixodes. Si no se trata a tiempo, puede causar complicaciones neurológicas, cardíacas y/o reumatológicas graves.

La prueba actual para detectar la enfermedad de Lyme se llama enfoque estándar de 2 niveles (STT, por sus siglas en inglés) e implica realizar dos ensayos complejos (ELISA y western blot) para detectar anticuerpos contra la bacteria, además de que requiere personal experimentado en un laboratorio y unas cuantas horas para llevarla a cabo e interpretarla. Ahora, un equipo dirigido por Sam Sia, profesor de ingeniería biomédica en Columbia Engineering (Estados Unidos), desarrolló una prueba rápida de microfluidos capaz de detectar la enfermedad de Lyme con un rendimiento similar al STT en un tiempo mucho más corto: tan solo 15 minutos. Los resultados se publicaron en la revista Journal of Clinical Microbiology.

Nuestros hallazgos son los primeros en demostrar que el diagnóstico de la enfermedad de Lyme se puede realizar en un formato microfluídico, el cual puede brindar resultados cuantitativos rápidos“, aseguró Sia, cuyo laboratorio se centra en el uso de microfluídica para construir dispositivos integrados de bajo costo que pueden realizar pruebas médicas sofisticadas, así como desarrollar nuevas modalidades de tratamiento basadas en terapia celular y en dispositivos implantables. “Esto significa que nuestra prueba podría usarse fácilmente y de manera directa en el consultorio de un médico, evitando tener que enviar las muestras a un laboratorio que necesita al menos un par de horas, e incluso días, para obtener los resultados de la prueba“.

El grupo de Sia trabajó en colaboración con Maria Gomes-Solecki de Immuno Technologies, quien encontró una combinación de tres proteínas que identificaron anticuerpos específicos para la bacteria B. burgdorferi en el suero, junto con OPKO Health, compañía que aportó dispositivos microfluídicos llamados cassettes (físicamente muy similares a los que conocemos para grabar y reproducir música).

Los investigadores evaluaron 142 muestras, incluidas las de pacientes con enfermedad de Lyme temprana, de individuos sanos que residen en áreas donde la enfermedad de Lyme es endémica, y de aquellos con artritis de Lyme. Primero examinaron un conjunto de biomarcadores de diagnóstico de la enfermedad de Lyme, conocidos por su capacidad para detectar la infección. Posteriormente, probaron los tres biomarcadores principales utilizando un inmunoensayo enzimático estándar y después una plataforma microfluídica avanzada desarrollada por Sam Sia, llamada mChip-LD, para analizar las muestras.

Cuando se probó con muestras adicionales de suero de personas con la enfermedad, el conjunto multiplexado de biomarcadores fue más sensible que las pruebas estándar para enfermedad de Lyme, al tiempo que también mostró una alta especificidad. El equipo descubrió que era mejor detectar signos de infección del padecimiento en muestras de etapas tempranas, posiblemente porque pudo detectar anticuerpos que alcanzaron su punto máximo durante las primeras semanas después de que alguien se infectara con la enfermedad de Lyme.

Cuando la prueba se ejecutó en la plataforma mChip-LD de Sia, funcionó muy bien, revelando una gran capacidad para el desarrollo de un análisis de punto de atención para la enfermedad de Lyme. “Si bien el ensayo requerirá más refinamiento y pruebas antes de que pueda aprobarse para su uso generalizado como prueba para la enfermedad de Lyme, nuestros resultados son muy emocionantes“, indicó Siddarth Arumugam, autor principal del estudio y estudiante de doctorado en el laboratorio de Sia. “Beneficiará a muchas personas si podemos desarrollar una prueba diagnóstica única, rápida y multiplexada que ayude a identificar la etapa de la enfermedad de Lyme y pueda utilizarse en los consultorios médicos“.

 

Vía: Science Daily