Una nueva investigación publicada en la revista Health & Place reveló que los niños que crecen en un barrio pobre tienen significativamente más probabilidades de convertirse en adultos con obesidad, y el riesgo es aún mayor entre los adolescentes.

Específicamente, encontró que los niños de barrios pobres tenían 31% más probabilidades de obesidad durante la adultez, y el riesgo fue mucho mayor (29%) entre los niños de 11 a 18 años que para los niños más pequeños (13%).

Crecer en un vecindario desfavorecido te acompaña y puede tener un impacto negativo en la salud al aumentar las posibilidades de obesidad en la edad adulta“, dijo el autor principal Steven Alvarado, profesor de sociología en la Universidad de Cornell en Ithaca, Nueva York.

Los vecindarios desfavorecidos se definieron a partir de siete factores, que incluyeron el ingreso medio y el valor de las viviendas, así como el porcentaje de residentes que vivían en la pobreza, desempleados o que habían obtenido títulos de licenciatura.

Para tomar en cuenta otros factores que pudieran influir en el riesgo de obesidad de un niño, como los genes y el comportamiento de sus padres, Alvarado comparó a sus hermanos.

Los hermanos comparten en buena medida los mismos genes e influencias parentales, pero pueden haber estado expuestos a diferentes circunstancias en el vecindario mientras crecían, ya sea porque sus familias se mudaron o porque sus vecindarios cambiaron entre cada uno de los nacimientos de los hermanos, detalló Alvarado.

El estudio es el primero en tomar en cuenta factores como las experiencias de los abuelos en escuelas y vecindarios segregados, al tiempo que examinaba la conexión entre crecer en vecindarios pobres y desarrollar obesidad en la edad adulta.

Debemos seguir considerando el contexto en el que las personas toman decisiones, los recursos del vecindario que podrían servir como catalizadores o supresores de cualquier predisposición genética a la obesidad en la edad adulta“, subrayó Alvarado.

 

Vía: Health Day News / Cornell University