Los sistemas dirigidos de administración de medicamentos son una gran promesa para tratar el cáncer de forma efectiva, ya que preservan los tejidos circundantes sanos. Pero este enfoque prometedor solo funciona si el medicamento alcanza su objetivo.

Ahora, un equipo de científicos de la Universidad de Northwestern (Estados Unidos) desarrolló un nuevo método para determinar si las nanopartículas de suministro de fármacos individuales podrán alcanzar con éxito sus objetivos previstos, simplemente analizando los distintos movimientos de cada nanopartícula en tiempo real.

El trabajo se publicó en la revista ACS Nano.

Al estudiar nanopartículas de oro en forma de estrella cargadas con fármacos que fueron depositadas en las membranas de las células cancerosas, los científicos hallaron que estas nanoestrellas diseñadas para atacar a biomarcadores del cáncer transitan sobre áreas más grandes y rotan mucho más rápido que sus contrapartes no dirigidas. Incluso cuando están rodeados de proteínas adheridas de forma no específica, las nanoestrellas dirigidas mantuvieron sus movimientos distintivos, lo que sugiere que su capacidad de orientación permanece sin inhibiciones.

En el futuro, esta información se puede utilizar para comparar cómo las diferentes características de las nanopartículas, como su tamaño, su forma y la química de su superficie, pueden mejorar su diseño como agentes de destino y administración de fármacos“, indicó Teri Odom, investigadora de Northwestern y directora del estudio.

El campo médico lleva mucho tiempo buscando alternativas a los tratamientos actuales contra el cáncer, como la quimioterapia y la radiación, que dañan los tejidos sanos además de las células enfermas. Aunque estas son formas efectivas para tratar el cáncer, ambas poseen riesgos de efectos secundarios dolorosos e incluso peligrosos. Al usar sistemas de administración de medicamentos específicos en el área enferma, en lugar de disparar el tratamiento a todo el cuerpo, se provocan menos efectos secundarios que los causados por los métodos de tratamiento actuales.

El suministro selectivo de agentes terapéuticos a los tumores cancerosos es una meta principal en la medicina para evitar los efectos secundarios“, apuntó Odom. “Las nanopartículas de oro han surgido como vehículos prometedores de suministro de fármacos que pueden sintetizarse con características de diseño para atacar las células cancerosas“.

No obstante, varias proteínas tienden a unirse a las nanopartículas cuando ingresan al cuerpo. Los investigadores se han preocupado de que estas proteínas puedan obstaculizar las habilidades de focalización de las partículas. Odom y la nueva plataforma de imágenes de su equipo ahora pueden detectar nanopartículas diseñadas para determinar si su función de selección se mantiene en presencia de las proteínas adheridas.

 

Vía: Northwestern University