Mediante el uso de imágenes avanzadas, un grupo de investigadores descubrió nueva información respecto a los microsangrados traumáticos, que lucen como pequeñas lesiones oscuras en imágenes de resonancia magnética después de que una persona sufre una lesión en la cabeza, pero generalmente son demasiado pequeñas como para ser detectadas en las tomografías computarizadas. Los resultados, publicados en la revista Brain, sugieren que las microhemorragias traumáticas son una forma de lesión en los vasos sanguíneos cerebrales y pueden predecir peores resultados. El trabajo fue concretado por científicos del Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS), que forma parte de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.

Las microhemorragias traumáticas pueden representar una lesión en los vasos sanguíneos que ocurre incluso después de una lesión menor en la cabeza“, comentó el doctor Lawrence Latour, investigador del NINDS y autor principal del estudio. “Si bien sabemos que el daño a las células cerebrales puede ser devastador, el impacto exacto de esta lesión vascular tras un traumatismo craneal es incierto y requiere más estudio“.

La nueva investigación involucró a especialistas del Laboratorio Cold Spring Harbor en Nueva York y de la Universidad de Ciencias de la Salud de los Servicios Uniformados, en Bethesda, Maryland. Esta incluyó a 439 adultos que experimentaron lesiones en la cabeza y fueron tratados en el departamento de emergencias. Los sujetos fueron sometidos a resonancias magnéticas dentro de las 48 horas posteriores a la lesión, y nuevamente durante cuatro visitas más. Asimismo, los participantes completaron cuestionarios de comportamiento y de resultados.

Los escáneres cerebrales mostraron evidencia de que el 31% de todos los participantes del estudio tuvieron microhemorragias. Más de la mitad (58%) de los participantes con lesiones graves en la cabeza mostraron microhemorragias, al igual que el 27% de los casos leves. Las microhemorragias aparecieron como rayas lineales o punteadas, también conocidas como lesiones punteadas. La mayoría de los pacientes que exhibieron microhemorragias tuvieron ambos tipos. Los hallazgos también revelaron que los lóbulos frontales fueron la región cerebral con mayor probabilidad de mostrar microhemorragias.

Los pacientes con microsangrado tuvieron más probabilidades de tener un mayor nivel de discapacidad en comparación con los pacientes sin micro sangrado. La discapacidad fue determinada mediante una escala de resultados comúnmente utilizada.

La familia de un participante que falleció después de que concluyó el estudio donó el cerebro para su posterior análisis. El equipo de Latour tomó imágenes del cerebro con un escáner de resonancia magnética más potente y realizó un análisis histológico detallado, lo que permitió describir mejor la patología subyacente a las microhemorragias traumáticas. Los resultados mostraron la presencia de hierro, que indica sangre, en los macrófagos (las células inmunes del cerebro) las cuales se aprecian en los vasos observados en la resonancia magnética inicial, así como en áreas extendidas más allá de lo que se ve en la resonancia magnética.

La combinación de estas tecnologías y métodos nos permitió obtener una visión mucho más detallada de la estructura de las microhemorragias y tener una mejor idea de cuán extensas son“, indicó Allison Griffin, estudiante egresada y primera autora del artículo.

Los autores afirman que las microhemorragias después de una lesión cerebral podrían fungir como un biomarcador para identificar qué pacientes serían candidatos adecuados para los tratamientos cuyo objetivo es la lesión vascular.

Se requiere más investigación para determinar los efectos adicionales de las microhemorragias y las técnicas para poder tratarlas. Además, estudios futuros ayudarían a los médicos a decidir qué pacientes deben someterse a imágenes específicas tras una lesión en la cabeza. Actualmente no existe evidencia de que las imágenes por resonancia magnética deban reemplazar a las tomografías computarizadas si se tiene sospecha de una lesión en la cabeza.

 

Vía: EurekAlert!