Científicos del Departamento de Infectómica y Patogénesis Molecular del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (CINVESTAV) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), liderados por Rosa María del Ángel Núñez, actualmente diseñan y prueban antivirales como estrategia para el control de enfermedades infecciosas como el dengue y el Zika.

Según Del Ángel Núñez, en los últimos han trabajado con vitamina D combinada con estatinas, metformina, ivermectina y ezetimiba, entre otros fármacos. Algunos de ellos reducen los niveles de colesterol celular y, debido a que el virus lo aprovecha, esto disminuye la multiplicación viral y la infección.

Detalló que otros compuestos como la ivermectina impiden la llegada de algunas proteínas virales al núcleo de la célula, un proceso necesario para que se desarrolle la infección. La vitamina D también reduce la producción de citocinas proinflamatorias, lo que a su vez reduce la infección viral.

Hasta el momento, todas las moléculas analizadas por los investigadores mostraron resultados positivos en cultivos celulares. Asimismo, están probando la combinación de estatinas junto con uno o dos fármacos más. Respecto a la metformina, se está evaluando únicamente en un modelo animal.

Los resultados preliminares son prometedores, pero debemos concluirlos para tener evidencia de su utilidad y para poder iniciar los estudios clínicos en humanos, indicó la experta.

La infección por dengue ocurre después de que un mosquito previamente infectado con el virus pica a una persona sana, por lo que el vector inocula el virus en la sangre, donde infecta diversas células como los macrófagos, las células dendríticas y las células del hígado. Cada vez que ingresa a una célula produce miles de nuevos virus que pueden multiplicarse dentro de otras células. Los síntomas ocurren cuando muchos virus están presentes en la sangre del paciente.

La infección se adquiere dentro de los primero 2 a 7 días y existen dos formas clínicas: dengue leve, caracterizado por fiebre de 39 a 40 grados Celsius, dolor de cabeza intenso, dolor en las articulaciones y detrás de los ojos, y erupción cutánea casual. La forma grave tiene los mismos síntomas, pero además pueden presentarse hemorragias nasales, encías sangrantes o fugas de plasma a causa de sangrado en el tracto digestivo, con una caída repentina de la temperatura, letargo y vómitos. Puede llevar a la muerte debido al shock hipovolémico (cuando el porcentaje líquido de la sangre [plasma] es demasiado bajo). El principal problema para controlarlo es saber quién desarrollará dengue leve y quién el tipo grave.

El dengue grave puede causar la muerte de una persona en 24 horas, por lo que sería bueno saber quién desarrollará esta forma, para que el paciente permanezca en el hospital, enfatizó Del Ángel Núñez.

 

Vía: CINVESTAV