En un nuevo estudio publicado en la revista Cellular and Molecular Gastroenterology and Hepatology, investigadores de la Universidad de Alberta, en Canadá, hallaron el mecanismo que permite a los bebés que son amamantados absorber grandes cantidades de calcio y desarrollar huesos sanos. El descubrimiento podría conducir al desarrollo de tratamientos para la osteoporosis y otras enfermedades óseas que surgen más adelante en la vida.

Desarrollamos nuestra densidad mineral ósea hasta que somos adultos jóvenes y luego nos detenemos, por lo que pensamos en la osteoporosis como una enfermedad de la tercera edad“, dijo Megan Beggs, dietista pediátrica, candidata al doctorado en fisiología en la Universidad de Alberta y directora del estudio.

Realmente, es una enfermedad pediátrica con consecuencias en la vejez, por lo que es fundamental comprender lo que sucede en estas edades más tempranas, cuando se están construyendo los huesos“, subrayó.

En su investigación, los científicos identificaron canales de absorción de calcio en los dos tercios inferiores del intestino delgado de ratones lactantes amamantados.

Trabajos previos habían revelado que en los mamíferos adultos, la mayor parte de la absorción de calcio tenía lugar en la parte superior del intestino delgado, donde la comida pasa mucho menos tiempo.

Parece que en los bebés está sucediendo lo contrario“, indicó Beggs.

Los bebés deben tomar cantidades masivas de calcio durante el primer año de vida para convertir el cartílago con el que nacen en los 206 huesos del cuerpo. Tal deposición mineral continúa a una tasa menor hasta alrededor de los 25 años.

Esta es la primera vez que se entiende el mecanismo infantil para absorber el calcio. El nefrólogo pediátrico Todd Alexander, supervisor del doctorado de Beggs y autor principal del estudio, destacó que lo anterior se debe, en parte, a que la salud de las mujeres y los niños no ha sido tradicionalmente objeto de estudio médico. Dijo que la investigación necesitó equipo de laboratorio especialmente adaptado para realizar experimentos en el intestino delgado de ratones lactantes genéticamente alterados.

Alexander puntualizó que comprender este mecanismo sería el primer paso para revertir las enfermedades que causan huesos débiles en los humanos.

Si tienes a alguien que tiene problemas de salud ósea, como una persona mayor o un niño enfermo en cuidados intensivos neonatales que no ha podido amamantar, sería muy útil terapéuticamente activar esta vía para ellos“, aseguró Alexander.

Los investigadores comentaron que su investigación futura analizará este mecanismo en los cerdos, cuya fisiología es todavía más cercana a la de los humanos en comparación con la de los ratones, y probarán su hipótesis de que es una hormona en la leche materna la responsable de regular los canales.

Comprender esto nos permitiría sacar el ingrediente activo de la leche materna o sintetizarlo como un aditivo para que podamos administrarlo a las personas en forma de tableta o inyección“, aseguró Alexander.

Los científicos agregaron que una aplicación tan práctica para los humanos podría estar a cinco o diez años de distancia.

 

Vía: Science Daily