predictor-enferm,edad-fatal-bebes-prematuros

Imagen: Katherine Gregory, descubridora del predictor para enterocolitis necrotizante en bebés prematuros. Foto: Lee Pellegrini/Boston College

A finales de la década de 1990, la enfermera neonatal Katherine Gregory, adscrita a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCIN) del Hospital Brigham and Women’s (BWH),  en Boston, EU, se sentía preocupada y curiosa sobre la enterocolitis necrotizante (ECN), una enfermedad infecciosa en ocasiones fatal del intestino del recién nacidola cual afecta en gran medida a los bebés prematuros.

La condición, que es considerada una de las complicaciones más graves del parto prematuro, puede ocasionar una infección severa, trastornos del neurodesarrollo, perforaciones intestinales, desnutrición, hospitalización prolongada, e incluso la muerte.

El aspecto más difícil de tratar a los recién nacidos con ECN eran los signos y síntomas vagos y poco específicos antes de su aparición. Gregory y sus colegas de la UCIN en Brigham, hospital afiliado a la Universidad de Harvard, sabían que una vez que los síntomas se manifestaran, la enfermedad podría encontrarse en una etapa avanzada y progresar rápidamente.

Debía cuidar a los bebés que sobrevivieron a las primeras etapas de la prematuridad y parecían estar yendo bien, que de repente podían ponerse catastróficamente mal“, recordó Gregory.

El trabajo de Gregory en la UCIN la impulsó a poner en marcha un proyecto de investigación que examinó la fisiología y procesos patológicos relacionados con la ECN, llevándola a buscar un biomarcador (una sustancia biológica que indica la presencia de una enfermedad o un patógeno). Dicho biomarcador debía actuar como un predictor que permitiría a los médicos anticipar, diagnosticar y prevenir mejor la enfermedad.

El equipo de la UCIN que brinda cuidados a los bebés prematuros necesitaba ser capaz de medir algo que nos diera una señal de advertencia de que la enfermedad era inminente, de manera que pudiéramos estar mejor preparados“, señaló Gregory, quien actualmente es científico en jefe del área de enfermería en el BWH, y ha dedicado por completo su carrera a investigar la salud y la enfermedad gastrointestinal en los recién nacidos.

En colaboración con un equipo de investigación multidisciplinar, Gregory midió con éxito un biomarcador para ECN llamado proteína intestinal de unión a ácidos grasos (iFABP por sus siglas en inglés), una proteína específica para la inflamación intestinal y las lesiones. La especialista encontró que niveles elevados de iFABP aparecieron en la orina tres y siete días antes de la aparición de los síntomas de ECN. En 2014, su investigación fue publicada en la revista The Journal of Pediatrics.

Hemos hecho algunos progresos en la comprensión de la ECN“, afirmó Gregory. “Sin embargo, esta enfermedad sigue siendo un importante contribuyente a la morbilidad y mortalidad de los recién nacidos prematuros, por lo que tenemos más trabajo que hacer“, concluyó.

 

Vía: Universidad de Harvard