Investigadores de la Universidad de Yale (Estados Unidos) hallaron una nueva forma de eludir las barreras naturales del cerebro —que evitan la entrada de patógenos peligrosos— si se vuelven contraproducentes, como por ejemplo, cuando interfieren con el sistema inmunitario mientras este enfrenta amenazas graves como el tumor cerebral mortal glioblastoma. Lo anterior lo lograron al deslizar “rescatadores” del sistema inmunológico a través del sistema de drenaje de dichas barreras o defensas.

Los resultados se publicaron en la revista Nature.

La gente había pensado que era muy poco lo que el sistema inmunitario podía hacer para combatir los tumores cerebrales“, indicó Akiko Iwasaki, autora principal del estudio, profesora de inmunobiología y de biología molecular, celular y del desarrollo, e investigadora del Instituto Médico Howard Hughes. “No había forma de que los pacientes con glioblastoma se beneficiaran de la inmunoterapia“.

Aunque el cerebro en sí no cuenta con una forma directa de eliminar los desechos celulares, los pequeños vasos que recubren el interior del cráneo recogen los desechos de tejido y los eliminan mediante el sistema linfático del cuerpo, que filtra las toxinas y los desechos corporales. Es este sistema de eliminación el que los investigadores explotaron en su nueva investigación.

Estos vasos se forman poco después del nacimiento, y son estimulados en parte por el gen denominado factor de crecimiento endotelial vascular C o VEGF-C.

Jean-Leon Thomas, profesor asociado de neurología en Yale y coautor principal del artículo, se preguntó si VEGF-C podría aumentar la respuesta inmune si incrementaba el drenaje linfático. Por su parte Eric Song, autor principal del trabajo y estudiante en el laboratorio de Iwasaki, quería ver si el VEGF-C podía aprovecharse específicamente para aumentar la vigilancia del sistema inmune de los tumores de glioblastoma. Juntos, los científicos investigaron si la introducción de VEGF-C a través de este sistema de drenaje atacaría específicamente a los tumores cerebrales.

El equipo introdujo VEGF-C en el líquido cefalorraquídeo de ratones con glioblastoma y observó un mayor nivel de respuesta de las células T a los tumores cerebrales. Cuando se combinó con inhibidores del punto de control del sistema inmunitario comúnmente utilizados en inmunoterapia, el tratamiento con VEGF-C prolongó significativamente la supervivencia de los ratones. En otras palabras, la introducción de VEGF-C, junto con medicamentos de inmunoterapia contra el cáncer, aparentemente fue suficiente para combatir los tumores cerebrales.

Estos resultados son notables“, resaltó Iwasaki. “Nos gustaría llevar este tratamiento a los pacientes con glioblastoma. El pronóstico con las terapias actuales de cirugía y quimioterapia todavía es muy sombrío“.

El estudio fue financiado por el Instituto Médico Howard Hughes y los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.

 

Vía: Yale News