El glaucoma es un grupo de enfermedades que dañan el nervio óptico y pueden causar pérdida de visión y ceguera total. Después de realizar un estudio para encontrar marcadores que ayuden a otorgar un diagnóstico temprano, investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) detectaron 63 proteínas expresadas solo en pacientes con esta afección.

Con este trabajo confirmamos que la historia familiar, la miopía y la edad son los principales factores de riesgo que detonan el glaucoma en los mexicanos, comentó Francisca Domínguez Dueñas, académica de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM.

Actualmente, esta condición se detecta hasta que el daño funcional y estructural del ojo es del 50 por ciento; de ahí que se considere la principal causa de ceguera irreversible en el mundo.

La característica clave de esta enfermedad crónica es el daño al nervio óptico. Es asintomática y provoca el deterioro progresivo del campo visual. Además, cuando finalmente se detecta la afección, el paciente ya la ha tenido durante diez años, indicó Domínguez Dueñas.

El estudio

En colaboración con el Instituto Nacional de Medicina Genómica (INMEGEN) y el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), Domínguez Dueñas y su equipo realizaron 550 revisiones oftalmológicas a pacientes del INR para verificar si tenían algún deterioro en el nervio óptico.

De esta forma, hallaron que 505 pacientes de la muestra estaban sanos, 20 pacientes que tenían un diagnóstico previo de glaucoma fueron reconfirmados y 25 fueron confirmados como nuevos casos.

Con una muestra de sangre tomada de cada uno de los 550 pacientes, se realizó un estudio proteómico (de la estructura y función de las proteínas), lo que les permitió identificar y comparar un grupo de proteínas expresadas en pacientes con glaucoma, con otro grupo control o sano de pacientes.

Los investigadores descubrieron que algunas proteínas que estaban ausentes en pacientes sanos se sobreexpresaron en pacientes con glaucoma.

Aprovechando tales biomarcadores proteómicos en la sangre, sería factible implementar una prueba de diagnóstico temprano para personas que están en riesgo de desarrollar glaucoma primario de ángulo abierto (GPAA), p. ej. personas con antecedentes familiares, miopías o adultos mayores.

Domínguez Dueñas explicó que la presión ocular alta es el principal indicador de riesgo de glaucoma; sin embargo, no es un criterio de diagnóstico, ya que es posible detectar pacientes con glaucoma cuya presión ocular se ubica dentro del rango estadístico normal (de 10 a 21 mmHg).

Para Domínguez Dueñas, esta investigación nos permitirá comprender mejor la enfermedad, ampliar el conocimiento sobre su desarrollo, determinar las vías metabólicas que implican la neurodegeneración y, en el futuro, desarrollar otras alternativas terapéuticas.

GPAA

El GPAA es la forma más común de glaucoma, con el 70 por ciento de todos los casos. Cuando se manifiesta es porque el 50 por ciento de las células ganglionares del nervio óptico (que pertenece al sistema nervioso central) ya se ha perdido. Como estas células, o neuronas, no se regeneran, causan ceguera irreversible.

Además de revisar la presión ocular, el sistema de drenaje del ojo y el fondo del ojo, entre otros más, los investigadores realizaron una tomografía óptica que genera una imagen donde se mide el grosor de la capa de fibra nerviosa del nervio óptico.

En condiciones normales, debería medir 100 micrones, pero si está por debajo de 80, es necesario descartar el diagnóstico de glaucoma, finalizó la también subdirectora de Oftalmología del INR.

 

Vía: DGCS UNAM