Kale Hyder era un adolescente activo que jugaba básquetbol, cuando una misteriosa enfermedad parecida a la poliomielitis le cambió la vida.

El joven de 1.90 m de estatura, originario de Davenport, Iowa, se despertó con el cuello rígido en junio de 2015 a la edad de 15 años. A las pocas semanas, quedó paralizado desde el pecho hacia abajo. Le diagnosticaron mielitis transversa y le dijeron que nunca recuperaría la función de sus manos.

Pero un especialista del sistema nervioso radicado en Nueva York, el doctor Scott Wolfe, realizó transferencias de nervios a cada uno de los brazos de Kale y una cirugía de transferencia de tendones un año más tarde para restablecer su función perdida. Las cirugías ayudaron al muchacho a recuperar su independencia.

Ahora, Wolfe reportó que la misma cirugía de transferencia de nervios ha restablecido el movimiento en algunos niños afectados por una enfermedad más notoria, la mielitis flácida aguda (MFA).

Los brotes de MFA han acaparado los titulares en los últimos años. La misteriosa enfermedad afecta los sistemas nerviosos de los niños y suele causar una debilidad severa en los brazos y las piernas. La MFA es un subtipo de mielitis transversa, la enfermedad que afectó a Kale.

La cirugía de transferencia de nervios restauró la función motora en dos pacientes jóvenes parcialmente paralizados por MFA, según el informe de dos casos publicados recientemente en la revista Pediatric Neurology.

En uno, un niño de 12 años recuperó la capacidad de flexionarse y mover su brazo derecho, que había permanecido inmóvil.

En el otro, una niña de 14 años experimentó un mejor movimiento en sus brazos izquierdo y derecho, y recuperó la capacidad de trabajar el pulgar y los dedos de su mano izquierda.

Como funciona el procedimiento

La cirugía consiste en unir pequeñas secciones de nervios sanos en áreas donde el MFA ha destruido el vínculo entre los nervios y los músculos que coordinan el movimiento, indicó Wolfe, quien es investigador principal del estudio y un cirujano ortopédico en el Hospital para Cirugía Especializada.

Hemos podido tomar los nervios completamente normales, y podemos ir a esos nervios y encontrar los cables individuales dentro de los mismos; y en lugar de tomar todo el nervio, solo tomamos una pequeña unión y los movemos“, apuntó Wolfe. “No perderemos la función en el nervio que tomamos prestado, y obtendremos la función en el nervio al que conectamos dicha unión“.

Los casos de MFA han surgido en los Estados Unidos en ciclos anuales desde 2014, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de ese país. En 2018, hubo 201 casos confirmados en 40 estados, la ola más extensa hasta la fecha. Los expertos sospechan que las infecciones virales pueden provocar MFA, pero esto aún no ha podido confirmarse.

La cirugía de transferencia de nervios cambió la vida de Kale, quien al comienzo había experimentado un hormigueo en las manos y debilidad en el hombro.

Entonces, una tarde “los síntomas progresaron rápidamente“, recordó. “En media hora, ya no pude levantarme ni caminar“.

Kale finalmente recuperó la capacidad de mover sus brazos alrededor de sí mismo, pero no pudo levantarlos por encima de su cabeza. Sus manos no funcionaban en absoluto.

Wolfe realizó transferencias de nervios a cada uno de los brazos de Kale, aproximadamente 10 meses después de que el adolescente se enfermara por primera vez. Las delicadas y minuciosas cirugías se realizan bajo un microscopio y pueden demorar de cinco a siete horas, por no hablar de las pruebas de músculos y nervios previamente realizadas para ayudar a planificar la cirugía.

Dado que la enfermedad causa patrones de parálisis muscular casi aleatorios, no hay una hoja de ruta a seguir y tenemos que encontrar una solución creativa para cada paciente“, destacó Wolfe. “Hacemos un inventario completo de lo que funciona y lo que no funciona en cada extremidad al controlar cada músculo“.

De paciente paralizado a estudiante universitario

Después de las cirugías y la terapia física intensiva, Kale, ahora un estudiante de primer año en la Universidad Johns Hopkins en Baltimore, recuperó gran parte de la función que había perdido en sus brazos.

Es un mundo totalmente distinto“, comentó el estudiante. “Puedo extender mis dedos mucho mejor y agarrarme mucho mejor que antes“. El joven también puede extender sus brazos sobre su cabeza, lo que le permite peinarse o lavarse el cabello, o alcanzar un clóset.

Su función e independencia ha mejorado hasta el punto en que Kale se sintió lo suficientemente cómodo como para dejar el nido y asistir a la universidad.

No creo que hubiera podido hacer eso sin las cirugías de transferencia de nervios“, subrayó.

A pesar de que Kale no tenía MFA, “los cirujanos pueden utilizar procedimientos de transferencia de nervios para restablecer la función en pacientes que han experimentado parálisis parcial de una extremidad, ya sea causada por mielitis transversa o MFA“, aseguró Wolfe.

Aunque el estudio de caso solo se centró en dos pacientes con mielitis flácida aguda, actualmente existen hasta seis pacientes que han recibido ayuda con la cirugía de transferencia de nervios, refirió Wolfe.

Creo que se puede aplicar en cualquier paciente con MFA“, expresó Wolfe. “No tenemos suficientes pacientes estudiados u operados para decir que podemos hacerlo con todos los pacientes, ni sabemos lo suficiente sobre esta enfermedad para decir si aportará el tipo de función y la fuerza que requieren los pacientes“.

 

Vía: Health Day News