Los espermatozoides comienzan su carrera hacia el óvulo cuando detectan cambios en el ambiente a través de una serie de canales de calcio dispuestos como rayas de carreras en sus colas. Ahora, un equipo de investigadores de la Universidad de Yale (Estados Unidos) logró identificar una molécula clave que coordina la apertura y el cierre de estos canales, un proceso que activa el esperma y ayuda a guiarlo hacia el óvulo.

Cuando el gen que codifica para esta molécula fue eliminado mediante edición genética, los ratones machos preñaron menos hembras y las hembras que quedaron preñadas produjeron menos cachorros. Además, en experimentos de laboratorio, los espermatozoides de los ratones machos alterados fueron menos activos y fertilizaron menos óvulos, reportaron los investigadores.

El estudio se publicó recientemente en la revista Cell.

El complejo del canal de calcio alineado en la cola de un espermatozoide, llamado CatSper, se ha conservado evolutivamente en muchas especies y consta de múltiples subunidades, pero “no sabíamos lo que hacía cada uno, comentó Jean-Ju Chung, profesora asistente de fisiología celular y molecular y autora principal del artículo.

Estudios previos no lograron identificar el mecanismo exacto en CatSper que permite a los espermatozoides responder a señales tales como los niveles de acidez a lo largo del tracto reproductivo femenino y desencadenar cambios en su motilidad para navegar mejor hacia el óvulo. El laboratorio de Chung examinó todas las proteínas espermáticas para identificar cuáles interactuaban con el complejo de canales CatSper. Se enfocaron en uno, EFCAB9, que actúa como un sensor que organiza la apertura y el cierre de los canales de acuerdo con las pautas ambientales.

Esta molécula es un sensor largamente buscado para el canal CatSper, que es esencial para la fertilización, y explica cómo los espermatozoides responden a señales fisiológicas“, explicó Chung.

EFCAB9 parece jugar “un papel doble en la regulación de la actividad y la disposición de los canales en la cola de un espermatozoide, lo cual ayuda a regular la motilidad del esperma hacia el óvulo, dijo Chung.

Se han encontrado mutaciones en los genes CatSper de hombres infértiles, los cuales podrían fungir como objetivo para los tratamientos de fertilidad. Dado que el canal CatSper es necesario para que el esperma funcione, su bloqueo podría conducir al desarrollo de anticonceptivos no hormonales con efectos secundarios mínimos tanto en hombres como en mujeres, finalizó Chung.

 

Vía: Yale News