Investigadores de la Universidad de la Salud y la Ciencia de Oregón (OHSU) en Estados Unidos, identificaron un gen que podría aportar un nuevo objetivo para el desarrollo de medicamentos capaces de prevenir y tratar el alcoholismo.

Los científicos, del Centro Nacional de Investigación en Primates de Oregón (ONPRC), perteneciente a la OHSU, descubrieron un gen cuya expresión es más baja en los cerebros de primates no humanos que consumían voluntariamente grandes cantidades de alcohol, en comparación con los que bebían menos.

Además, el equipo halló un vínculo entre el alcohol y la forma en que modula los niveles de actividad de este gen en particular. Los investigadores encontraron que cuando aumentaban los niveles de la proteína que codificaba este gen en ratones, reducían el consumo de alcohol en casi un 50 por ciento sin afectar la cantidad total de líquido consumido o su bienestar general.

El estudio fue publicado recientemente en la revista Neuropsychopharmacology.

En el trabajo, los investigadores modificaron los niveles de la proteína codificada por el gen GPR39, que es un receptor de unión al zinc asociado previamente con la depresión. Las tasas de prevalencia de los trastornos del estado de ánimo y por consumo de alcohol coexistentes son altas, y las personas que abusan del alcohol son 3.7 veces más propensas a sufrir depresión mayor que aquellas que no lo hacen. Usando una sustancia disponible comercialmente que imita la actividad de la proteína GPR39, los especialistas hallaron que la detección de este gen redujo drásticamente el consumo de alcohol en ratones.

«El estudio destaca la importancia de usar enfoques de especies cruzadas que permitan identificar y probar medicamentos relevantes para el tratamiento del trastorno por consumo de alcohol«, dijo la doctora y autora principal Rita Cervera-Juanes, profesora asistente de investigación en las divisiones de Neurociencia y Genética del ONPRC.

Para determinar si el mismo mecanismo afecta a los humanos, este equipo de expertos actualmente está examinando muestras de tejido postmortem de cerebros de personas que padecieron alcoholismo.

Por el momento, solo existe un puñado de tratamientos para el alcoholismo aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA). Al probar el efecto de la sustancia en la reducción del consumo de etanol en ratones, además de su relación previamente reportada en la reducción de los síntomas similares a la depresión, los hallazgos podrían allanar el camino hacia el desarrollo de un medicamento que prevenga y trate el alcoholismo crónico y los trastornos del estado de ánimo en las personas.

«Estamos encontrando nuevos objetivos para los cuales ya hay medicamentos disponibles, y podrían ser reutilizados para tratar otras enfermedades«, aseguró Cervera-Juanes. «Para el alcoholismo, esto es enorme porque actualmente solo hay un puñado de medicamentos aprobados por la FDA«.

 

Vía: Oregon Health & Science University