Investigadores de la Universidad de Bradford, en Reino Unido, identificaron un nuevo biomarcador que podría usarse para otorgar un diagnóstico más temprano para una afección pulmonar que limita la vida.

La hipertensión arterial pulmonar (HAP) afecta a alrededor de 6,500 personas en Reino Unido y es causada por un estrechamiento de las arterias que suministran sangre hacia los pulmones. Esto deriva en presión arterial alta y, finalmente, en insuficiencia cardíaca.

La HAP puede ocurrir espontáneamente a cualquier edad. No existe cura y las terapias actuales pueden costar hasta £ 100,000 (más de 130 mil dólares) por paciente. Los síntomas, que incluyen dificultad para respirar y cansancio, son similares a muchas otras afecciones cardiovasculares, por lo que puede llevar hasta cuatro años obtener un diagnóstico.

El nuevo estudio, publicado en la revista Human Molecular Genetics, identificó una proteína particular responsable de la acumulación de células en los vasos sanguíneos. El trabajo fue dirigido por la Universidad de Bradford e incluyó a investigadores de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), King’s College de Londres (Reino Unido), Universidad de Dhaka (Bangladesh), Centro para la Salud, Avances Agrícolas y Socioeconómicos (CHASA, Bangladesh) y la Universidad de Hacettepe (Turquía).

La investigación se basó en estudios previos para investigar las causas genéticas de la HAP, en particular el mecanismo de un gen defectuoso, conocido como BMPR-II, que se identificó por primera vez hace casi dos décadas.

El doctor Talat Nasim, de la Escuela de Farmacia y Ciencias Médicas de Bradford, demostró anteriormente que las mutaciones en BMPR-II son responsables de dos procesos importantes detrás de la enfermedad. En el primero de ellos, las células que forman la pared y el revestimiento de las arterias que suministran sangre a los pulmones se reproducen en exceso; mientras que en el segundo se reduce el mecanismo que causa que las células viejas o no deseadas mueran, la apoptosis. En conjunto, ambos procesos permiten que los vasos sanguíneos se estrechen o bloqueen.

Comprender con precisión cómo contribuye BMPR-II a cada uno de estos procesos ha llevado muchos años de investigación. En un estudio de 2012 publicado también en Human Molecular Genetics, el equipo mostró cómo BMPR-II impulsa la producción excesiva de células. El estudio actual se centra en el segundo desafío: cómo la apoptosis se ve afectada por el gen defectuoso.

El doctor Nasim explicó: “Queríamos averiguar por qué las células no se están muriendo, sino que se están acumulando dentro de la pared de las arterias pulmonares. Para hacer esto, tuvimos que identificar e investigar las proteínas que están influenciadas por este gen“.

El equipo descubrió que el gen BMPR-II defectuoso afectaba a una proteína en particular llamada Bcl-x. Esto, a su vez, es responsable de producir dos proteínas diferentes, una de las cuales aumenta la apoptosis celular y otra que la reduce. Estas dos trabajan en equilibrio en el cuerpo para regular la muerte celular. Sin embargo, si BMPR-II es defectuoso, la proteína para reducir la apoptosis celular aumenta, lo que evita que ocurra la muerte celular.

Esta proteína se puede utilizar como un biomarcador para identificar con precisión la HAP en los pacientes“, señaló Nasim. “Esto podría ayudarnos a diagnosticar HAP en una etapa más temprana, lo que posiblemente conduzca a mejores opciones de tratamiento para los pacientes. También podemos ofrecer otros servicios, como asesoramiento genético, para ayudar a los pacientes a comprender la enfermedad e identificar a las personas en riesgo de desarrollarla“.

El profesor Nick Morrell, de la Universidad de Cambridge y coautor del trabajo, comentó: “Este apasionante trabajo contribuye significativamente a nuestra comprensión sobre cómo ocurren las formas hereditarias de HAP, y potencialmente ofrece una nueva forma de diagnosticar la enfermedad a tiempo. Un diagnóstico y tratamiento tempranos significa mejores resultados para nuestros pacientes“.

El profesor Richard Trembath, del King’s College de Londres y también coautor de la investigación, expresó: “La HAP sigue siendo una condición difícil de manejar y los hallazgos reportados en el presente trabajo ofrecen información adicional sobre el proceso de desarrollo de la enfermedad y las formas de monitorear su progresión. Se requieren estudios adicionales para determinar la utilidad de este enfoque“.

El equipo del doctor Nasim ha presentado una patente para el biomarcador y ahora está investigando si podría fungir como objetivo para nuevos medicamentos. Actualmente se están desarrollando y probando varios compuestos prometedores en modelos animales.

 

Vía: EurekAlert! – American Association for the Advancement of Science