Un estudio reciente concretado por investigadores del Centro Médico Mount Sinai y publicado en la revista Environment International, indica que la exposición al flúor puede conducir a una reducción en la función renal y hepática entre los adolescentes.

El trabajo examinó la relación entre los niveles de fluoruro en el agua potable y la sangre con la salud de los riñones y el hígado entre los adolescentes que participaron en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, un grupo de estudios que evalúan la salud y el bienestar nutricional en Estados Unidos. Los resultados revelaron que la exposición al fluoruro puede contribuir a cambios complejos en la función renal y hepática entre los jóvenes estadounidenses, donde el 74 por ciento de los sistemas públicos de agua añaden fluoruro para “beneficiar” la salud dental. El agua fluorada es la principal fuente de exposición al fluoruro en dicho país, y los hallazgos también sugieren que los adolescentes con una función renal o hepática deficiente pueden absorber más fluoruro en sus cuerpos.

Aunque la exposición al fluoruro en animales y adultos ha sido vinculada con toxicidad renal y hepática, esta investigación examinó los posibles efectos de la exposición crónica de bajo nivel entre los jóvenes. Esto es clave para estudiar porque el cuerpo de un niño excreta solo el 45 por ciento del fluoruro en la orina a través de los riñones, mientras que el cuerpo de un adulto lo elimina a una tasa del 60 por ciento, y los riñones acumulan más flúor que cualquier otro órgano del cuerpo.

Si bien los beneficios dentales del flúor son ampliamente conocidos, se han planteado preocupaciones recientes sobre la conveniencia de su adición generalizada al agua potable o la sal en América del Norte“, comentó la doctora Ashley J. Malin, primera autora del estudio y becaria posdoctoral en el Departamento de Medicina Ambiental y Salud Pública en la Escuela de Medicina Icahn, en Mount Sinai. “Los hallazgos de este estudio sugieren que posiblemente haya problemas de salud renal y hepática que debamos tener en cuenta al evaluar el uso del fluoruro y sus niveles apropiados en las intervenciones de salud pública. Se necesitan estudios prospectivos para examinar el impacto de la exposición crónica a bajo nivel de fluoruro en la función renal y hepática en la población de Estados Unidos“.

El estudio analizó el fluoruro medido en muestras de sangre de 1,983 adolescentes y el contenido de fluoruro en el agua del grifo en los hogares de 1,742 adolescentes. Aunque las concentraciones de fluoruro en el agua del grifo fueron generalmente bajas, existen varios mecanismos por los cuales incluso los niveles bajos de exposición a este elemento químico pueden contribuir a la disfunción renal o hepática.

Los resultados, en combinación con trabajos previos de exposición infantil a niveles más altos de fluoruro, muestran que existe una relación dependiente de la dosis entre el fluoruro y los indicadores de la función renal y hepática. Si estos hallazgos se confirman en otros estudios, sugerirían el siempre considerar la función renal y hepática de los niños al redactar las normas y recomendaciones de salud pública relativas al tema.

Los efectos secundarios potenciales para la salud del consumo de flúor incluyen daño en el sistema renal, daño hepático, disfunción tiroidea, enfermedad ósea y dental y deterioro del metabolismo de las proteínas.

 

Vía: Science Daily