Un sello distintivo de la ansiedad y de los trastornos relacionados con el estrés son los eventos o situaciones de la vida que no representan un peligro real, los cuales se sabe pueden provocar un miedo incapacitante en una de cada tres personas. La terapia conductual cognitiva y los antidepresivos ayudan a aproximadamente a la mitad de los individuos que sufren ansiedad, pero millones de ellos no hallan un alivio suficiente en las terapias existentes.

Ahora, investigadores de la Universidad de Yale y de Weill Cornell Medicine (Estados Unidos) describen una nueva estrategia en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, la cual podría ayudar a combatir dicha ansiedad y trastornos. En concreto, el nuevo enfoque señala que, cuando la vida desencadena un miedo excesivo, se debe usar una “señal de seguridad”.

En el trabajo, los autores revelaron que tanto en humanos como en ratones, un símbolo o un sonido que nunca se asocia con eventos adversos puede aliviar la ansiedad a través de una red cerebral completamente diferente a la que se activa mediante la terapia conductual existente.

Una señal de seguridad podría ser una pieza musical, una persona o incluso un elemento como un animal de peluche que representa la ausencia de amenaza“, indicó Paola Odriozola, candidata al doctorado en psicología en la Universidad de Yale y coprimera autora del trabajo.

El enfoque difiere de la terapia conductual, que expone lentamente a los pacientes a la fuente de su miedo, como por ejemplo las arañas, hasta que un paciente descubre que estos animales no representan una amenaza significativa y disminuye su ansiedad. Y para muchas personas, la terapia basada en la exposición realmente no ayuda.

La nueva investigación podría explicar por qué.

En ella, los sujetos fueron condicionados para asociar una forma específica con un resultado amenazante, y una forma distinta con un resultado no amenazante. (En el experimento con ratones, se usaron tonos para el acondicionamiento en lugar de formas). Primero se les pidió observar únicamente la forma asociada con la amenaza, y más tarde se les pidió observar al mismo tiempo las formas amenazantes y no amenazantes. Añadir la segunda forma no amenazante, la señal de seguridad, suprimió el miedo de los sujetos en comparación con la respuesta obtenida al solo mirar la forma relacionada con la amenaza. Los estudios de imágenes cerebrales de sujetos humanos y de ratones realizados con las señales mostraron que este enfoque activó una red neuronal diferente a la que se activa con la terapia de exposición, lo que sugiere que la señalización de seguridad podría ser una forma efectiva de mejorar las terapias actuales.

La terapia basada en la exposición depende de la extinción del miedo, y aunque se forma una memoria de seguridad durante la terapia, siempre está compitiendo con la memoria de amenaza previa“, explicó Dylan Gee, profesor asistente de psicología en Yale y coautor del estudio. “Esta competencia hace que las terapias actuales estén sujetas a una recaída en el miedo, pero nunca hay una memoria de amenaza asociada con las señales de seguridad“.

Gee enfatizó que la necesidad de alternativas para quienes padecen trastornos relacionados con el estrés y ansiedad es grande.

Tanto la terapia cognitiva conductual como los antidepresivos pueden ser altamente efectivos, pero una parte sustancial de la población no se beneficia lo suficiente, o los beneficios que experimentan no se mantienen a largo plazo“, finalizó.

 

Vía: Yale News