Los pacientes a los que se les removió el apéndice mostraron más probabilidades de desarrollar la enfermedad de Parkinson que aquellos cuyo apéndice se mantuvo en su lugar; así lo reveló un estudio, considerado el más grande hasta la fecha, que abordó la relación entre estas dos condiciones. La investigación de carácter retrospectivo y que involucró a más de 62 millones de registros de pacientes de 26 sistemas de salud, se presentó durante la Semana de Enfermedades Digestivas® (DDW) 2019, que tuvo lugar el pasado fin de semana en San Diego, California (Estados Unidos).

«La investigación reciente sobre las causas del Parkinson se ha centrado alrededor de la alfa sinucleína, una proteína que se encuentra en el tracto gastrointestinal al inicio del Parkinson«, comentó el doctor Mohammed Z. Sheriff, autor principal del estudio y médico de la Universidad Case Western Reserve y de los hospitales universitarios del Centro Médico Cleveland, en Ohio. «Esta es la razón por la que científicos de todo el mundo han estado investigando el tracto gastrointestinal, incluido el apéndice, en busca de pruebas sobre el desarrollo del Parkinson«.

Los hallazgos previos sobre las apendicectomías y el Parkinson han sido inconsistentes, ya que algunos estudios no mostraron una relación. Asimismo, un estudio reciente realizado en Europa mostró que los pacientes que aún conservaban su apéndice tenían más probabilidades de desarrollar Parkinson. Esta contradicción hizo que el doctor Sheriff y sus colegas buscaran respuestas a la pregunta utilizando datos únicamente de Estados Unidos, los cuales provienen de una compañía de registros de salud electrónicos con sede en Ohio que obtiene datos de 26 de los principales sistemas de salud integrados.

Los investigadores analizaron registros de salud electrónicos, que representan a más de 62.2 millones de pacientes, e identificaron a aquellos que se sometieron a apendicectomías y fueron diagnosticados con la enfermedad de Parkinson al menos seis meses después.

De esta forma, encontraron que de 488,190 pacientes que se habían sometido a una apendicectomía, 4,470 (0.92 por ciento) desarrollaron la enfermedad de Parkinson. De los restantes 61.7 millones de pacientes sin apendicectomía, identificaron solo a 177,230 (0.29 por ciento) que desarrollaron la enfermedad. Según este análisis, los pacientes que recibieron una apendicectomía tuvieron tres veces más probabilidades de desarrollar Parkinson que aquellos que no se hicieron la cirugía.

Los investigadores descubrieron niveles de riesgo similares en todos los grupos de edad, independientemente del género o la raza. Además del período de depuración de seis meses programado en su consulta inicial de la base de datos, los investigadores no pudieron determinar, a partir de los registros no identificados, exactamente cuánto tiempo pasó después de la apendicectomía hasta que se diagnosticó la enfermedad de Parkinson.

«Esta investigación muestra una relación clara entre el apéndice o la eliminación del mismo y la enfermedad de Parkinson, pero es solo una asociación«, señaló el doctor Sheriff. «Se necesita investigación adicional para confirmar esta conexión y para comprender mejor los mecanismos involucrados«.

 

Vía: EurekAlert! – American Association for the Advancement of Science