Un nuevo estudio de la Universidad de Bristol, en Reino Unido, y publicado recientemente en la revista JAMA Network Open, ha relacionado la fuerza ósea con el momento o etapa de la pubertad.

Los investigadores observaron y analizaron seis escáneres óseos repetidos de 6,389 niños en el gran estudio “Children of the 90s” de Bristol, quienes tenían entre diez y 25 años de edad. Dicho análisis observacional evaluó si el momento de la pubertad tuvo alguna influencia en la densidad ósea durante la adolescencia y en la edad adulta temprana.

De esta forma, descubrieron que, aunque los adolescentes que iniciaron su crecimiento en etapas más tardías de la pubertad —en comparación con sus pares— se pusieron al día hasta cierto punto, continuaron teniendo una densidad ósea más baja que el promedio durante varios años hasta la edad adulta.

La masa ósea máxima al final de los períodos de crecimiento adolescente se considera un indicador de riesgo posterior de fractura y osteoporosis. Gracias a las medidas que se tomaron repetidamente y abarcaron 15 años en el estudio “Children of the 90s”, los académicos lograron examinar el cambio que ocurre en la densidad ósea a lo largo del tiempo, lo que a su vez les permitió evaluar en qué medida los individuos que maduran más tarde pueden ‘ponerse al día’ con sus compañeros.

Nuestra investigación se suma a la evidencia de que los niños que maduran más tarde pueden tener un mayor riesgo de fracturas conforme van creciendo. También pueden tener un mayor riesgo de osteoporosis por su condición ósea frágil en la edad adulta“, señaló el doctor Ahmed Elhakeem, autor principal y asociado de investigación en jefe de epidemiología en Bristol.

Gracias al estudio antes citado, pudimos observar, por primera vez, a los niños con gran detalle a medida que se convertían en adultos jóvenes y evaluábamos su densidad ósea. Me gustaría tener más consejos disponibles para las personas que llegan a la pubertad en etapas tardías respecto a las medidas que pueden tomar para fortalecer sus huesos.

Los próximos pasos deberían incluir evaluaciones más detalladas de los efectos a largo plazo de la pubertad en el crecimiento y desarrollo óseo“, agregó.

Alison Doyle, jefa de operaciones y práctica clínica de la Royal Osteoporosis Society, dijo que este trabajo es importante ya que se suma a una brecha actual en la evidencia para comprender cómo la densidad ósea cambia cuando se pasa de la pubertad a la edad adulta temprana.

Invertir en esta área de investigación es vital para ampliar nuestra comprensión sobre las causas de la osteoporosis y ayudar a las personas a mantener una buena salud ósea durante toda la vida“, subrayó Doyle.

Comprender los cambios en la densidad ósea durante la pubertad, así como las intervenciones que las personas pueden tomar para su salud ósea a fin de prevenir la osteoporosis y las fracturas en el futuro, es un paso importante para hallar una cura contra la enfermedad“, añadió la experta.

El estudio no pudo concluir nada sobre la influencia de la estatura adulta final en los resultados. Como los participantes en el estudio todavía tienen solo veinte años, darles seguimiento a medida que envejecen será importante para llegar a conclusiones sobre las fracturas que sufran en la edad adulta.

 

Vía: University of Bristol