Un estudio concretado por investigadores finlandeses halló que mientras más enfermedades alérgicas padece una persona, mayor es el riesgo de desarrollar asma. En concreto, encontró que la cantidad de enfermedades alérgicas incrementa el riesgo de asma en la edad adulta, particularmente en aquellas personas nacidas después de 1940.

El trabajo se publicó recientemente en la revista Allergy.

Aproximadamente, uno de cada diez finlandeses sufre de asma. Es una de las enfermedades crónicas más comunes en los países occidentales. La alergia es un factor de riesgo en el asma infantil, pero su importancia para el asma en adultos todavía no se conoce a profundidad.

En este estudio colaborativo basado en la población de las universidades de Helsinki y Tampere, se entrevistó a 1,205 pacientes con asma recientemente diagnosticados, y a 2,050 pacientes control agrupados en pares. Los sujetos tenían entre 31 y 71 años de edad. Se les preguntó sobre la aparición de rinitis alérgica y conjuntivitis, así como de dermatitis atópica.

Las personas con asma tuvieron significativamente más síntomas de enfermedades alérgicas que las del grupo control. El número de enfermedades alérgicas fue un factor de riesgo independiente para el asma en adultos. Una enfermedad alérgica casi duplicó el riesgo de asma. En consecuencia, dos enfermedades lo triplicaron y tres enfermedades cuadruplicaron dicho riesgo.

Tener al menos una enfermedad alérgica resultó en un riesgo de asma de aparición en adultos 3.5 veces mayor en el grupo de edad de individuos menores de 50 años, mientras que para los de 50-62 años el riesgo fue de 2.4 veces mayor, y en quienes tenían más de 62 años solo de 1.7 mayor.

El vínculo entre las enfermedades alérgicas y el asma se ha fortalecido en nuestra población nacida después de 1940. La causa de este fenómeno podría deberse a la disminución radical de la diversidad microbiana en nuestro entorno de vida“, comentó Sanna Toppila-Salmi, docente de la Universidad de Helsinki.

El resultado de la investigación también podría deberse, en parte, al asma de inicio tardío durante la vida, que está menos asociada con la alergia. Descubrir mecanismos precisos resulta todo un reto, ya que los datos relacionados con el entorno de vida temprana de la población adulta son bastante incompletos.

Según otro estudio finlandés reciente, el asma de aparición en adultos es más probable entre las mujeres y los antecedentes familiares son un factor de riesgo importante“, subrayó Toppila-Salmi.

 

Vía: EurekAlert! – American Association for the Advancement of Science