Un equipo de científicos del Centro Nacional para la Investigación Cardiovascular (CNIC), en España, encontró una explicación de por qué el cáncer de hígado, que afecta a más de un millón de personas cada año en todo el mundo, lo sufren más los hombres que las mujeres. La clave está en la adiponectina, una hormona producida por el tejido adiposo y generada en mayores cantidades en las mujeres, la cual protege al hígado del desarrollo del tumor hepático principal: el carcinoma hepatocelular. Los resultados, publicados en la revista Journal of Experimental Medicine, abren la posibilidad de dos nuevos tratamientos.

Usando un grupo de sujetos sanos, el equipo dirigido por Guadalupe Sabio identificó que esta hormona es más abundante en mujeres y en personas delgadas. Su objetivo es comprender mejor las razones por las que las personas con obesidad son más propensas a desarrollar cáncer de hígado.

Los niveles en sangre de esta hormona disminuyen en pacientes con obesidad y en los varones tras la pubertad, justo las dos poblaciones en las que el cáncer de hígado es más frecuente. De ahí que decidiéramos estudiar a fondo este fenómeno”, detalló Sabio.

Para verificar el efecto directo de esta hormona, se utilizaron ratones hembra que no produjeron adiponectina; y los investigadores encontraron que el crecimiento del cáncer de hígado era igual al de los machos.

«Nos centramos en estudiar el efecto de la testosterona sobre el tejido adiposo para comprender mejor el mecanismo por el que la grasa controla el crecimiento de los tumores en el hígado«, indicó Leticia Herrera-Melle, coautora del estudio e investigadora del CNIC. Con estos estudios, «demostramos que la testosterona es la causante de que la grasa libere menos adiponectina a la sangre«.

De acuerdo con Guadalupe Sabio, los hallazgos «abren la posibilidad de dos nuevos tratamientos contra un cáncer para el que actualmente no existe tratamiento: el primero sería a través de la propia adiponectina, y el segundo mediante la metformina, un fármaco contra la diabetes que se sabe que activa en el hígado la misma proteína anticancerígena que la hormona de este estudio«.

 

Vía: SINC