Un equipo de investigadores suecos diseñó unas innovadoras trampas moleculares ingeribles creadas a partir de partículas de sílice mesoporosas (MSP, por sus siglas en inglés) que, al ser introducidas en el intestino, pueden tener un efecto sobre la eficiencia alimentaria y los factores de riesgo metabólico.

Los resultados de este estudio concretado en ratones y publicado en la revista Nanomedicine, demuestran el potencial de dicho avance para reducir la absorción de energía en el cuerpo, por lo que conducirían a nuevos tratamientos para la obesidad y la diabetes.

Al día de hoy, no existen tratamientos efectivos para la obesidad que obstaculicen el aumento de peso ni que promuevan la pérdida de peso sin efectos secundarios problemáticos. Muchos de los medicamentos actuales utilizan pequeños agentes farmacológicos que pueden afectar de forma negativa al cuerpo y en múltiples maneras.

Elegimos un enfoque alternativo innovador. Las partículas de sílice mesoporosa (MSP) son un tipo de partículas de sílice sintéticas ingeribles que se pueden producir con una gran superficie y con un rango de tamaños de poro“, señaló el profesor Tore Bengtsson, del Departamento de Biociencias Moleculares – Instituto Wenner-Gren de la Universidad de Estocolmo, quien encabeza el equipo de investigación detrás del estudio.

Los científicos plantearon la hipótesis de que las partículas podrían usarse como “tamices moleculares” en el intestino para atrapar y bloquear las enzimas digestivas que descomponen los alimentos y, por lo tanto, ayudarían a reducir la absorción de energía en el cuerpo (medida como eficiencia alimentaria).

En la investigación, los ratones fueron alimentados con dietas altas en grasas y calorías (para inducir en ellos el aumento de peso) mezcladas con MSP especialmente diseñadas. Los resultados revelaron que los MSP redujeron la eficiencia alimentaria en un 33 por ciento, lo que condujo a un menor aumento de peso y a un efecto positivo en el perfil metabólico, así como a niveles significativamente más bajos de formación de tejido adiposo y leptina (hormona que producen las células grasas), junto con niveles más bajos de insulina circulante.

Los datos presentados en este estudio sugieren que los MSP personalizados podrían aprovecharse para tratar la obesidad y la diabetes en humanos, especialmente cuando se toman en cuenta sus excelentes perfiles de seguridad. Desde que completamos este trabajo, se han ideado ensayos clínicos y ahora los hemos puesto en marcha“, concluyó Bengtsson.

 

Vía: Science Daily