Investigadores de Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) diseñaron una innovadora cinta adhesiva de doble cara que puede unir tejidos rápidamente y se mostró prometedora en pruebas con animales, la cual está inspirada en una sustancia pegajosa que usan las arañas para atrapar a sus presas en condiciones de humedad. El avance, publicado en la revista científica Nature, ofrecería una alternativa a las suturas quirúrgicas.

Cada año se realizan más de 230 millones de cirugías importantes en todo el mundo, y muchas de ellas requieren suturas para cerrar la herida, lo que en realidad puede causar estrés en los tejidos así como infecciones, dolor y cicatrices“, explicó Xuanhe Zhao, autor principal del estudio y profesor asociado de ingeniería mecánica y de ingeniería civil y ambiental en el MIT.

Nuestra propuesta representa un enfoque fundamentalmente distinto para sellar tejidos“, agregó Zhao.

Las pruebas concretadas en ratas y tejido de cerdo mostraron que la cinta puede sellar firmemente los tejidos, como por ejemplo los de los pulmones y los intestinos, lográndolo en tan solo 5 segundos. La cinta también funcionó bien para sellar el daño al tracto gastrointestinal, lo que sería muy útil para prevenir posibles fugas que suelen ocurrir después de la cirugía, ya que pueden propiciar sepsis y otras complicaciones graves.

Lo anterior demuestra el gran impacto que tendría este nuevo adhesivo en la capacidad de los cirujanos para sellar incisiones y curar heridas, pues de acuerdo con los autores, las suturas quirúrgicas no funcionan adecuadamente en todos los tejidos y pueden ocasionar daños en algunos pacientes. También sugirieron que esta nueva cinta eventualmente podría reemplazar a las suturas.

Cabe destacar que la cinta funciona mucho más rápido que los pegamentos para tejido, los cuales requieren de varios minutos para formar una unión apretada y pueden fugarse hacia otras partes del cuerpo.

Además, el nuevo trabajo halló que la cinta de doble cara puede utilizarse para unir dispositivos médicos implantables con varios tejidos, incluido el corazón.

De acuerdo con Hyunwoo Yuk, estudiante egresado del MIT y coautor del estudio, “esto aporta una manera más elegante, más directa y más universalmente aplicable de introducir un monitor implantable o un dispositivo de administración de medicamentos, porque podemos adherirlos a muchos sitios distintos sin causar daños o complicaciones secundarias“.

Por ahora, los científicos están llevando a cabo más pruebas en animales y trabajando con médicos para identificar otros usos que podría tener la cinta de doble cara.

 

Vía: Massachusetts Institute of Technology (MIT)