La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estableció el Día Internacional de las Personas con Discapacidad en el año 1992. Celebrado anualmente el día 3 de diciembre, tiene como objetivo promover los derechos y el bienestar de las personas con discapacidades en todos los ámbitos de la sociedad y el desarrollo, así como crear conciencia respecto a su situación en todos los aspectos del acontecer político, social, económico y cultural.

Tras muchos años de trabajo de la ONU en el área de las discapacidades, en 2006 se aprobó la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, la cual ha impulsado todavía más los derechos y el bienestar de estas personas en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, así como en otros marcos de desarrollo internacionales, incluyendo al Marco de Sendái para la Reducción del Riesgo de Desastres, la Carta sobre la Inclusión de las Personas con Discapacidad en la Acción Humanitaria, la Nueva Agenda Urbana, y la Agenda de Acción de Addis Abeba sobre la Financiación para el Desarrollo.

Este 2019, el tema del Día Internacional de las Personas con Discapacidad es “Participación y el liderazgo de las personas con discapacidad: Agenda de Desarrollo 2030”. La campaña se centra en empoderar a esta población para que tenga un desarrollo inclusivo, equitativo y sostenible, como se pide en la Agenda 2030, comprometiéndose a “no dejar a nadie atrás” y considerando la discapacidad como una cuestión transversal en la implementación de sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Tales objetivos hacen referencia a la discapacidad en sus apartados relacionados con la educación, el crecimiento económico y el empleo, la desigualdad y la accesibilidad de los asentamientos humanos, al igual que en la recopilación de datos y el seguimiento de los ODS.

Estrategia de la ONU para la inclusión de la discapacidad

El 11 de junio de 2019, el Secretario General António Guterres puso en marcha la Estrategia de las Naciones Unidas para la inclusión de la discapacidad, la cual resuena con su compromiso de hacer que la ONU actúe como una organización inclusiva para todas y todos.

Dicha estrategia constituye la base de un progreso sostenible y transformador hacia la inclusión de la discapacidad en todos los pilares de la labor de las Naciones Unidas. Su finalidad es que las organizaciones que integran a la ONU reafirmen la realización plena y total de los derechos humanos de todas las personas con discapacidad como un componente inalienable, indisociable e indivisible de todos los derechos humanos y libertades fundamentales

 

Vía: ONU