Investigadores estadounidenses dieron a conocer que la apnea del sueño grave o severa representa un factor de riesgo para la enfermedad ocular diabética, la cual puede derivar en pérdida de visión y ceguera.

Llevar un control deficiente de la diabetes puede dañar los pequeños vasos sanguíneos en la parte posterior del ojo, dando lugar a una afección llamada retinopatía diabética, considerada una de las principales causas de ceguera en países como Estados Unidos.

En ciertos casos, pequeñas protuberancias sobresalen de los vasos sanguíneos y pierden líquido y sangre en la retina. Dicho líquido puede ocasionar hinchazón (edema) en el área de la retina que ayuda a tener una visión clara; y se le conoce como edema macular.

En este nuevo estudio, científicos de Taiwán examinaron datos de 51 pacientes durante ocho años en el Hospital Chang Gung Memorial, con sede en Taipei.

De esta forma, encontraron que los pacientes con edema macular diabético tenían una tasa mucho más alta (80.6%) de apnea severa del sueño que aquellos sin la afección ocular (45.5%).

Cuanto peor fue la apnea del sueño, más grave fue el edema macular, hallaron los especialistas.

Los investigadores también descubrieron que la apnea del sueño severa fue más común entre los pacientes que requerían mayor tratamiento para controlar su edema macular. Según la investigación, estos pacientes necesitaron al menos tres tratamientos de terapia médica o con láser. El trabajo de carácter preliminar se presentó el lunes durante la reunión anual de la Academia Americana de Oftalmología (AAO), en San Francisco.

Con base en estos resultados, esperamos que más profesionales médicos consideren la apnea del sueño como un factor de riesgo para el edema macular diabético“, comentó el doctor Juifan Chiang, autor principal del estudio.

Esto permitiría realizar una intervención médica más temprana, para que los pacientes puedan mantener una mayor visión y preserven su salud general tanto como sea posible“, agregó Chiang.

Las personas con apnea del sueño dejan de respirar de manera repetida durante la noche, interrumpiendo su sueño y provocando la caída de los niveles de oxígeno en su sangre.

Tal disminución en los niveles de oxígeno sanguíneo puede desencadenar cambios en el cuerpo que, a su vez, pueden provocar daños en los vasos sanguíneos, lo que pone a las personas con apnea del sueño en riesgo de desarrollar hipertensión arterial, ataque cardíaco, evento cerebrovascular y diabetes tipo 2.

 

Vía: Health Day News