Una reciente investigación de la Facultad de Medicina de la Universidad de Minnesota (Estados Unidos) descubrió un nuevo blanco farmacológico potencial para tratar la adicción a sustancias recreativas y estimulantes mediante el aprovechamiento los astrocitos,  las principales y más numerosas células gliales.

La dopamina es una de las principales moléculas de recompensa del cerebro, la cual contribuye al aprendizaje, la memoria y los comportamientos motivados. La interrupción de la dopamina ha sido asociada con trastornos relacionados con la adicción, como el uso y abuso de anfetaminas.

En el nuevo trabajo, publicado en la revista Neuron, los autores sugieren que la señalización de calcio de los astrocitos podría disminuir los efectos conductuales de las anfetaminas. El estudio fue codirigido por la doctora Michelle Corkrum, estudiante de medicina de tercer año en el Programa de Capacitación de Científicos Médicos en la citada facultad; y por la doctora Ana Covelo, del laboratorio de Alfonso Araque, quienes colaboraron con el doctor Mark Thomas.

Llamados así por su forma de estrella, Corkrum describe a los astrocitos como “las estrellas ocultas del cerebro”. Estas células cerebrales han sido consideradas tradicionalmente como “de apoyo”, por lo que se ha ignorado su papel respecto a su contribución activa en la función cerebral. Ahora, esta investigación muestra que los astrocitos contribuyen al procesamiento de la información y a cómo los organismos piensan y funcionan en este mundo.

Utilizando un modelo de ratón, Corkrum y sus colegas hallaron que los astrocitos responden a la dopamina con aumentos de calcio en el núcleo accumbens, uno de los principales centros de recompensa en el cerebro. Dicho aumento de calcio se relacionó con la liberación de ATP/adenosina para modular la actividad neural en el núcleo accumbens. Después, los científicos analizaron específicamente la anfetamina, pues se sabe que incrementa la dopamina y la actividad psicomotora en los organismos. Con ello, descubrieron que los astrocitos responden a la anfetamina con aumentos en el calcio, y si se ablaciona la actividad de los astrocitos, el efecto conductual de la anfetamina disminuye.

Estos hallazgos sugieren que los astrocitos contribuyen a la señalización de anfetaminas y de dopamina, así como a la señalización de recompensa general en el cerebro“, indicó Corkrum. “Debido a esto, los astrocitos son un tipo de célula potencialmente novedosa a la que podemos dirigirnos de forma específica para desarrollar terapias eficaces contra enfermedades en donde existe una falta de regulación de la dopamina“.

Corkrum planea continuar esta investigación y explorar lo que sucede con las exposiciones repetidas, la abstinencia y el restablecimiento de las anfetaminas. También desea dilucidar cómo la etapa de adicción o enfermedad podría afectar la necesidad de aumentar o disminuir la actividad de los astrocitos.

 

Vía: University of Minnesota Medical School