La infertilidad (la incapacidad de concebir después de un año de relaciones sexuales sin protección) afecta a una de cada seis parejas en todo el mundo, y el hombre está implicado en aproximadamente la mitad de los casos. Pese a la importancia conocida de los factores genéticos que impiden la producción de esperma en los hombres, solo alrededor del 25% de estos casos se pueden explicar en la actualidad. Ahora, un estudio que se presentará durante la conferencia anual de la Sociedad Europea de Genética Humana (ESHG) descubrió nuevas causas genéticas potenciales, lo que ayudará a desarrollar mejores pruebas de diagnóstico para la infertilidad masculina.

La investigadora Manon Oud, del Centro Médico de la Universidad de Radboud, en Nijmegen, Países Bajos, explicará cómo ella y su equipo realizaron el primer trabajo de secuenciación del exoma para investigar el papel de las mutaciones de novo (cambios genéticos que no están presentes en el ADN de los padres de un individuo) en la infertilidad masculina. El exoma es la secuencia de ADN de los genes que se traducen en proteínas, donde se encuentran la mayoría de las mutaciones causantes de enfermedades actualmente conocidas.

Estas mutaciones de novo se encuentran en cada individuo y son parte de la evolución normal del genoma“, explicó la doctora Oud. “La mayoría de ellas no afectan nuestra salud. Pero en algunos casos tienen un fuerte efecto sobre la función de los genes y pueden conducir a enfermedades. Hasta ahora, su papel en la infertilidad masculina no había sido estudiado“.

Los investigadores estudiaron el ADN de 108 hombres infértiles, y también de sus padres. La comparación del ADN parental con el de la descendencia permitió la identificación de las mutaciones de novo. “Encontramos 22 mutaciones en genes implicados en la espermatogénesis“, indicó Oud. “Ninguna de ellas conocida previamente como causante de infertilidad en humanos“.

Por el momento, es demasiado pronto para dar a estos pacientes un diagnóstico definitivo y se están realizando más estudios. Los investigadores esperan detectar a más pacientes y a sus padres para hallar patrones en las ubicaciones de las nuevas mutaciones y aprender más sobre la función de los genes que se ven afectados por ellas. “Estamos estudiando el papel de estos genes en el material de las biopsias de testículos de nuestros pacientes, realizando a la par experimentos en moscas de la fruta para ver si la interrupción de tales genes les causa infertilidad“, explicó Oud.

Los resultados ayudarán a establecer nuevas pruebas de diagnóstico, que serán capaces de brindar a un paciente un análisis detallado del motivo de su infertilidad y otorgarle una atención personalizada. Al establecer la causa molecular de la infertilidad, es posible predecir el riesgo de transmitir la infertilidad a otra generación. “La infertilidad no es algo que normalmente se herede de los padres; claramente ambos eran fértiles. Pero con la introducción de tecnologías de reproducción asistida, se está convirtiendo en un trastorno hereditario en ciertos casos“, apuntó Oud.

Las mutaciones de novo que conducen a la infertilidad pueden resultar de errores en el ADN que se producen durante la producción de espermatozoides y óvulos de los padres, o durante el desarrollo temprano del embrión. Aunque por su propia naturaleza estas mutaciones espontáneas no se pueden predecir, en otras enfermedades los pacientes con una presentación muy similar de una enfermedad a menudo tienen mutaciones en el mismo gen. “Por lo tanto, esperamos que haya más hombres infértiles en el mundo que tengan mutaciones en el mismo grupo de genes, como las del grupo de pacientes que estudiamos.

Nos sorprendió encontrar tantas mutaciones de novo con un papel potencial en la infertilidad masculina, dado que en años previos solo se habían descubierto algunos genes novedosos en esta condición. La gente todavía tiende a pensar que es más probable que no pueda concebir a causa de un factor femenino. Nos complace haber podido realizar esta contribución al campo poco estudiado de la infertilidad masculina“, concluyó Oud.

El profesor Joris Veltman, presidente de la conferencia de la ESHG y director del Instituto de Medicina Genética de la Universidad de Newcastle, en Reino Unido, mencionó: “El vínculo entre la genética y la infertilidad masculina es un misterio, ya que transmitimos nuestros genes, pero no transmitimos la infertilidad. Por lo tanto, tiene mucho sentido comparar el ADN de los pacientes infértiles con el de sus padres normalmente fértiles, como se hizo en este estudio. Se espera que este nuevo enfoque aporte más información sobre las causas subyacentes y ayude a encontrar información relevante a las parejas afectadas“.

 

Vía: Science Daily