El ácido úrico elevado en la sangre (hiperuricemia) es un precursor de la gota, considerada la forma más común de artritis inflamatoria alrededor del mundo. La enfermedad causa dolores agudos, inflamación y enrojecimiento, síntomas que se producen cuando demasiado ácido úrico se cristaliza (cristales de urato monosódico) y deposita en las articulaciones.

Ahora, un estudio publicado en la revista Arthritis & Rheumatology que evaluó a 14,624 adultos, descubrió la existencia de cuatro factores de riesgo modificables: índice de masa corporal, dieta, consumo de alcohol y uso de diuréticos, cada uno con un papel importante en el desarrollo de la hiperuricemia.

Los resultados revelan que los esfuerzos de salud pública para promover una dieta saludable y prevenir la obesidad permitirían reducir la frecuencia de la hiperuricemia y, finalmente, el riesgo de gota en la población general.

“Estos hallazgos sugieren que los factores modificables tienen un lugar importante en la prevención primaria de la hiperuricemia y de la posibilidad de desarrollar gota. Los esfuerzos de salud pública deberían promover cambios de comportamiento individuales, así como cambios de política más amplios dirigidos al entorno alimentario obesogénico“, enfatizó el autor principal Hyon K. Choi, médico investigador en el Hospital General de Massachusetts y en la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard (Estados Unidos).

Los beneficios para la salud esperados se extenderían mucho más allá de la hiperuricemia y la gota, e impactarían sus numerosas comorbilidades importantes como las enfermedades cardiovasculares y la diabetes“, concluyó.

 

Vía: Wiley