Científicos de la Universidad de Sheffield, en Reino Unido, han descubierto cómo los genes crean proteínas en una investigación que podría ayudar al desarrollo de tratamientos para enfermedades humanas.

Las proteínas son los bloques de construcción de la vida y nuestras células las hacen basándose en las instrucciones de nuestro ADN. Estas instrucciones deben ser transportadas desde el núcleo celular, que contiene el ADN, hasta el citoplasma, donde se producen las proteínas.

El trabajo, dirigido por el profesor Stuart Wilson, del Departamento de Biología Molecular y Biotecnología de la Universidad de Sheffield, reveló cómo nuestras células saben cuándo estas instrucciones, conocidas como ARNm, están listas para ser transportadas. Los hallazgos ayudarán a comprender algunos tipos de cáncer y otras afecciones, como la enfermedad de las neuronas motoras, que están relacionadas con fallas en la producción de proteínas.

La investigación se publicó recientemente en la revista Molecular Cell.

Wilson, quien es investigador principal en la citada universidad, explicó: «Si el ARNm se transporta antes de que se complete el procesamiento, entonces es un desastre para la célula, que no puede producir proteínas y finalmente muere. Las fallas en este proceso se encuentran detrás de muchas enfermedades humanas. Por lo tanto, es de vital importancia, no solo que el procesamiento se realice correctamente, sino que la célula sepa cuándo logró completarse«.

El equipo, del Instituto Sheffield para Ácidos Nucleicos, descubrió que las moléculas conocidas como «factores de exportación», que ayudan a transportar el ARNm, también envían señales a la célula cuando se completa el proceso al mover su posición en el ARNm.

Los científicos han discutido durante mucho tiempo sobre la posición de los factores de exportación, ya sea que se encuentren al principio del ARNm o en el centro, que es donde se sitúan las instrucciones de producción de las proteínas.

El profesor Wilson, en colaboración con los doctores Nicolas Viphakone e Ian Sudbery, encontró que, de hecho, ambas opiniones son correctas. Los factores de exportación se sitúan inicialmente al principio del ARNm mientras se lleva a cabo el procesamiento. Luego, una vez que se completa, se mueven más lejos, ubicándose en los puntos donde ha tenido lugar el empalme, para indicar que el transporte puede comenzar.

«Esta investigación nos ayuda a comprender un proceso básico que es fundamental para la vida, pero que nos permitirá desarrollar tratamientos para enfermedades en el futuro«, subrayó Wilson. «No podemos solucionar fácilmente un problema hasta que sepamos qué está mal y no podemos saber qué está mal hasta que tengamos claro cómo se supone que funciona.

«Los factores de exportación han cambiado muy poco a lo largo de la evolución, por lo que los que se encuentran en los seres humanos son muy similares a los de los organismos más simples, como la levadura y los insectos. Nuestra investigación se realizó en células humanas, pero creemos que el proceso que hemos descubierto debe ser muy parecido en cualquier animal del planeta«.

 

Vía: Science Daily