Investigadores de Weill Cornell Medicine, en Estados Unidos, utilizaron células madre embrionarias humanas para crear un nuevo sistema modelo que les permitiera estudiar el inicio y la progresión del cáncer de pulmón de células pequeñas (CPCP). El estudio, publicado recientemente en la revista Journal of Experimental Medicine, revela los distintos roles desempeñados por dos genes supresores de tumores críticos que comúnmente mutan en estos cánceres altamente letales.

El CPCP, una forma extremadamente agresiva de cáncer de pulmón, se manifiesta casi exclusivamente en los fumadores y generalmente se vuelve resistente tras varios meses de recibir los tratamientos existentes, como quimioterapia y radioterapia. En los últimos 30 años, se han dado pocos avances en el desarrollo de nuevos tratamientos para la enfermedad, llevando a que el Congreso de EE.UU. y el Instituto Nacional del Cáncer de ese país lo clasificaran como un cáncer “recalcitrante”.

Una de las razones de la falta de nuevos tratamientos es el rápido inicio y progresión del CPCP, lo que dificulta la obtención de muestras clínicas para que los investigadores puedan estudiarlas. En los últimos años, se han creado modelos para estudiar este cáncer en ratones. Los autores del nuevo trabajo describen una forma alternativa de estudiar el CPCP en células humanas al cultivar células madre embrionarias y diferenciarlas en varios tipos de células pulmonares capaces de volverse cancerosas.

Se piensa que el CPCP se desarrolla a partir de un tipo particular de células pulmonares, llamadas células neuroendocrinas pulmonares (PNEC, por sus siglas en inglés), pero hasta ahora, nadie sabía cómo inducir a las células madre embrionarias humanas a convertirse en PNEC en el laboratorio. “Descubrimos un medio para inducir células de tipo neuroendocrino pulmonar a partir de células madre embrionarias humanas, cultivadas después de diferenciarlas por primera vez en células progenitoras de pulmón“, destacó Huanhuan Joyce Chen, becaria posdoctoral del Centro de Cáncer Meyer de Weill Cornell Medicine, y autora principal del estudio. “Hicimos esto bloqueando una importante vía de señalización celular conocida como NOTCH“.

Casi todos los pacientes con CPCP tienen mutaciones que inactivan dos genes supresores de tumores clave llamados RB y TP53. Chen y sus colegas descubrieron que los progenitores pulmonares formaban incluso más PNEC cuando inhibían su gen RB, además de la vía de señalización NOTCH. Asimismo, las PNEC deficientes en RB expresaron un conjunto de genes muy similares a los expresados ​​por los tumores de CPCP en etapa temprana, aunque no pudieron formar tumores cuando se inyectaron en ratones de laboratorio.

Sin embargo, cuando Chen y sus colegas también inhibieron el gen TP53, las PNEC comenzaron a expresar genes que promueven la proliferación celular y previenen la muerte celular, y los cultivos que contenían estas PNEC formaron tumores de crecimiento lento cuando se inyectaron bajo la piel de ratones. Los resultados sugieren que las mutaciones en los genes RB y TP53 afectan dos aspectos del inicio del CPCP.

Nuestro sistema debería permitir estudios adicionales sobre la progresión de estos tumores en etapa temprana hacia CPCP invasivos, que se parecen a los cánceres más agresivos hallados en los pacientes“, señaló Harold Varmus, coautor del estudio y profesor de la Universidad Lewis Thomas en Weill Cornell Medicine. “Si es así, debería ser posible analizar las células en diferentes etapas del desarrollo del tumor para determinar su susceptibilidad y resistencia a las estrategias terapéuticas“.

 

Vía: Rockefeller University Press