Especialistas de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), en España, y del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Estados Unidos, desarrollaron un dispositivo de miscroscopía portátil que puede detectar el nivel de glóbulos blancos de un paciente sin necesidad de tomar una muestra de sangre. Asimismo, el aparato puede utilizarse desde la comodidad del hogar.

El avance representa un punto de apoyo para los tratamientos de quimioterapia, donde es crucial controlar el nivel de glóbulos blancos de los pacientes con cáncer. Esto porque saber en tiempo real si se está ocurriendo un efecto secundario del tratamiento reduciría los más de 250,000 casos de infecciones que cada año se detectan en Europa.

La nueva tecnología permite observar a través de la piel del dedo entre 50 y 150 micras, grabando un video de las células sanguíneas que fluyen a lo largo de los capilares de la superficie cutánea, específicamente en el “lecho ungueal”, una zona donde los capilares son tan estrechos que los glóbulos blancos deben pasar uno por uno, haciéndolos más fáciles de apreciar, detalló el investigador Carlos Castro-González, uno de los creadores del innovador aparato.

En los capilares pueden verse pequeñas partículas moviéndose en el flujo sanguíneo. Por ello, los científicos diseñaron un algoritmo capaz de identificar y contar estas partículas a fin de obtener un estimado del número de glóbulos blancos. Si los niveles descienden por debajo del umbral que los médicos consideran peligroso, pueden tratar de inmediato al paciente.

El dispositivo no aporta un recuento exacto de leucocitos, pero sí indica si los pacientes están por encima o por debajo del nivel mínimo, que es de 500 neutrófilos (el tipo más común de glóbulos blancos) por microlitro de sangre.

De esta forma, los oncólogos podrán conocer mejor el estado del paciente. “Normalmente, los médicos quieren que la quimioterapia sea lo más intensa posible, pero sin que las personas estén inmunosuprimidas. Los ciclos actuales de 21 días se basan en estadísticas de lo que la mayoría de los pacientes puede tolerar, pero si estás listo antes, entonces es posible que te administren tu siguiente dosis con antelación y eso se traduzca en una mejor supervivencia“, señaló el doctor Álvaro-Sánchez Ferro, otro de los participantes del proyecto.

El prototipo del aparato ya fue probado en 45 pacientes de quimioterapia del Hospital General de Massachusetts y del Hospital La Paz de Madrid, donde demostró una precisión del 95% identificando pacientes con bajos niveles de glóbulos blancos. “Conocer si este efecto secundario se está produciendo podría reducir las complicaciones en más de la mitad de los casos“, afirmó Castro-González.

Por el momento, los científicos están construyendo un nuevo prototipo práctico. “Automatizar el proceso de medición es clave para hacer un dispositivo de uso doméstico viable“, subrayó Ian Butterworth, investigador del MIT y autor del prototipo. “Las imágenes deben ser recogidas en el lugar correcto del dedo del paciente, y el funcionamiento del dispositivo debe ser lo más sencillo posible“.

De acuerdo con Castro-González, el siguiente paso es adaptar la tecnología para que puedan generarse recuentos de glóbulos blancos más precisos, lo que facilitaría controlar a pacientes sometidos a trasplantes de médula ósea o a personas con ciertas enfermedades infecciosas.

 

Vía: Agencia ID