Un nuevo estudio piloto demostró la viabilidad de usar marcadores moleculares de tumores como la base para seleccionar agentes quimioterapéuticos que puedan administrarse en pacientes con cáncer de páncreas metastásico. Gracias a estos resultados prometedores, se puso en marcha el ensayo clínico más grande de fase II que utiliza biomarcadores moleculares para guiar la elección de terapias de segunda línea. El diseño, los resultados y las implicaciones de este estudio piloto inicial se publicaron recientemente en la revista Journal of Pancreatic Cancer.

En el trabajo, llamado “A Pilot Trial of Molecularly Tailored Therapy for Patients with Metastatic Pancreatic Ductal Adenocarcinoma”, participaron el doctor y coautor Michael Pishvaian, de la Universidad de Georgetown en Washington, DC, y sus colegas de la Universidad Estatal de Wayne, en Detroit, Michigan, y de la Universidad Thomas Jefferson, en Filadelfia.

Los investigadores diseñaron un algoritmo de tratamiento compuesto inspirado en tres marcadores predictivos y establecidos de respuesta a la quimioterapia. Probaron muestras de biopsias de tumores para detectar la presencia de estos marcadores y, en función de los resultados, asignaron a los pacientes el tratamiento, el cual involucró a dos agentes quimioterapéuticos con mayor probabilidad de provocar una respuesta. Los científicos informaron que hubo una prometedora supervivencia libre de progresión, así como una supervivencia general, con una respuesta parcial observada en el 28% de los pacientes y una enfermedad estable en el 50% al término del estudio.

Este importante estudio consolida el potencial de un enfoque de medicina de precisión para el cáncer de páncreas“, destacó Charles J. Yeo, investigador del Departamento de Cirugía de la Universidad Thomas Jefferson y editor en jefe del Journal of Pancreatic Cancer.

 

Vía: Mary Ann Liebert, Inc