María Chávez Canales, científica del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBm) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), logró detener la retención de sal en riñones de modelos animales, así como la presión arterial alta, mediante la inhibición de la proteína SPAK.

Explicó que esta proteína se expresa en todos los tejidos y tiene efectos en la regulación de la hipertensión arterial, ya que controla la cantidad de sal que orinamos o retenemos. Si se elimina la actividad de SPAK, se evita la retención de sal en los riñones y esto tiene consecuencias sobre la presión arterial. “Si excretamos más sal de lo normal, mantendremos la presión arterial en niveles bajos a normales“.

La especialista dijo que la eliminación de la proteína SPAK también tiene consecuencias sobre el almacenamiento de grasa y el índice de masa corporal, con lo que es posible prevenir la obesidad.

Gracias a este logro, la también investigadora adjunta a la Unidad de Investigación en Medicina Traslacional del IIBm, en el Instituto Nacional de Cardiología Dr. Ignacio Chávez, obtuvo la Beca LÓreal-Conacyt-AMC 2019.

La proteína SPAK está expresada en casi todas las células de los mamíferos y de otras especies. Es la encargada de regular la concentración intracelular de iones, y lo hace al regular a otras proteínas que están en la membrana celular, responsables de meter o sacar de las células iones de sodio, potasio y cloro. SPAK regula principalmente el transporte de estos tres tipos de iones“, detalló.

En el galardonado proyecto, Chávez investigó cuál era el mecanismo utilizado por SPAK para evitar el almacenamiento de grasa, y por qué los ratones que carecían de esa proteína no desarrollaron obesidad cuando se les alimentó con una dieta alta en grasas. “Parece que la eliminación de SPAK tiene buenas consecuencias, pero falta entender a detalle los mecanismos básicos de este proceso“, destacó.

Los resultados, aún en fase experimental, podrían ser útiles a futuro para el tratamiento clínico de personas con obesidad e hipertensión.

Puede ser con compuestos químicos, vía fármacos o por vías aledañas indirectas que modifiquen la señalización entre los circuitos que permiten mantener el metabolismo“, finalizó.

 

Vía: La Jornada