Christine Lattin, bióloga y profesora auxiliar en el Departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad Estatal de Louisiana (Estados Unidos), llevó a cabo un estudio de investigación pionero que ayudaría a comprender mejor el papel de la dopamina en la resistencia al estrés en los seres humanos, haciéndolo mediante el análisis de aves canoras (aves que cantan) silvestres. El trabajo conduciría a mejorar la prevención y el tratamiento de los trastornos relacionados con el estrés.

Recordemos que la dopamina es una sustancia química en el cerebro que es importante para el aprendizaje y la memoria.

En la nueva investigación, la experta y sus colaboradores estudiaron a aves canoras silvestres y hallaron que la dopamina es importante para responder a factores estresantes crónicos, lo que podría impulsar los esfuerzos de conservación de la vida silvestre en respuesta a factores estresantes ambientales, como la destrucción del hábitat, los desastres naturales, los fenómenos meteorológicos extremos y los aumentos en la depredación.

Lattin, autora principal del estudio publicado en la revista Scientific Reports, aplicó una tecnología de imágenes biomédicas llamada tomografía por emisión de positrones (PET, por sus siglas en inglés), que se usa comúnmente en humanos (pero rara vez en animales salvajes) para cuantificar los receptores de dopamina en los gorriones domésticos.

Este estudio es emocionante porque es la primera vez que se usan tomografías PET en la vida silvestre para cuantificar los receptores de dopamina en el cerebro. El desarrollo de esta técnica ha abierto la puerta para poder escanear animales y liberarlos de nuevo en la naturaleza“, comentó Lattin. “Necesitamos saber cómo estas aves silvestres se enfrentan a los factores estresantes y cómo responden a los cambios en el ambiente para que podamos entender cómo protegerlos mejor“.

Además de concretar imágenes biomédicas, Lattin y sus colegas monitorearon los cambios en la masa corporal y en los niveles hormonales de las aves. También observaron su comportamiento utilizando una cámara de video operada a distancia para estudiar la respuesta de los gorriones salvajes al cautiverio durante cuatro semanas. Las aves fueron escaneadas después de ser llevadas al laboratorio y nuevamente cuatro semanas más tarde. Mediante el uso de PET, pudieron estudiar cómo el estrés del cautiverio afectó a las aves con el tiempo.

De esta forma, hallaron que un tipo de receptor de la dopamina disminuyó con el tiempo durante el cautiverio, lo que sugiere que las aves se volvieron menos resistentes al estrés con el paso de los días. Cuanto mayor fue la disminución de los receptores de dopamina, más exhibieron comportamientos relacionados con la ansiedad, como el alboroto de las plumas. Además, todas las aves silvestres mostraron una disminución en su masa corporal.

Estos cambios fisiológicos, neurobiológicos y de comportamiento sugieren que los pájaros cantores no pueden habituarse al cautiverio, al menos durante cortos períodos de tiempo. Es muy importante que los científicos que estudian el estrés en la vida silvestre encuentren más formas de estudiarlo en el hábitat natural“, enfatizó Lattin.

 

Vía: Science Daily