De acuerdo con un nuevo estudio del Colegio de Medicina de la Universidad Estatal de Pensilvania, prevenir que una proteína haga su trabajo podría impedir que un cierto tipo de célula de cáncer de ovario crezca y se divida sin control en el laboratorio.

En dicho estudio con cultivos celulares, los investigadores identificaron la proteína como un posible objetivo terapéutico para las células de cáncer de ovario seroso de alto grado. Aproximadamente el 70% de las pacientes con este tipo de cáncer recaen con enfermedad resistente a la quimioterapia, lo que aumenta la necesidad de nuevos enfoques de tratamiento.

Katherine Aird, profesora asistente de fisiología celular y molecular, junto con otros investigadores en su laboratorio, identificaron un método potencial para poner  a las células de cáncer de ovario seroso de alto grado en un «estado de sueño», llamado senescencia.

«Uno de los mayores problemas de las células cancerosas es que pueden crecer para siempre sin estímulos«, dijo Aird. «Al inducir la senescencia, las células ya no pueden dividirse y crecer«.

Las células se descomponen y acumulan los químicos necesarios para soportar la vida a través de varios ciclos y vías en un proceso conocido como metabolismo.

«Una característica distintiva de las células cancerosas es que sus procesos metabólicos a menudo son diferentes de las células normales y sanas«, señaló Erika Dahl, estudiante de doctorado de la Facultad de Medicina y autora principal del artículo. En el estudio, Dahl se propuso evaluar las diferencias metabólicas entre las células normales de las trompas de Falopio y las células cancerosas.

Los metabolitos en cada línea de células se cuantificaron utilizando espectrometría. Después de comparar las diferencias en sus procesos metabólicos, el laboratorio descubrió que las células cancerosas prefieren usar azúcares en el ciclo del ácido cítrico, en lugar de producir lactato, la ruta más común.

«Muchas terapias se enfocan en la glucólisis, pero ese puede no ser el mejor enfoque«, apuntó Dahl. Notó que a menudo, cuando se dirige a la glucólisis, podría haber daño tóxico en el tejido normal y sano.

Una investigación posterior reveló que la inhibición, o la interrupción de la actividad, de una proteína específica, la isocitrato deshidrogenasa 1, en el ciclo del ácido cítrico provocó un alto en la división celular. Aird dijo que si bien las formas mutadas de esta proteína son comunes en otros cánceres, ella y su equipo identificaron que la forma natural o normal estaba presente en las células cancerosas serosas de alto grado.

«La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) ya aprobó un medicamento que se dirige a la forma mutante de la proteína«, mencionó Aird. «Uno de los medicamentos que se dirigen a la forma mutante también puede dirigirse a la forma de tipo salvaje. Uno de nuestros objetivos a largo plazo es tratar de reutilizar este medicamento ya aprobado como tratamiento para esta forma de cáncer de ovario«.

El equipo de investigación descubrió que la inhibición de la forma natural de la proteína podría ser una estrategia efectiva para futuras terapias contra todas las etapas del cáncer de ovario seroso de alto grado. Cuando estas células se diseminan a otras partes del cuerpo, adoptan una forma que es diferente de las células cancerosas originales. El inhibidor demostró ser eficaz para detener el ciclo celular en ambas formas.

«Es importante que las terapias sean efectivas en etapas posteriores, ya que es cuando las pacientes con cáncer de ovario suelen ser diagnosticadas«, subrayó Dahl.

Los datos disponibles mostraron que las posibilidades de supervivencia libre de progresión disminuyeron cuando la proteína estaba altamente expresada.

En el futuro, el laboratorio investigará más a fondo las diferencias metabólicas entre las células de cáncer de ovario seroso normales y de alto grado. Los investigadores también observarán si la combinación del inhibidor con otras terapias es efectiva.

 

Vía: Science Daily