Una nueva investigación presentada durante la reunión anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD), que actualmente se lleva a cabo en Barcelona, ​​España (16-20 de septiembre) muestra que el análisis especializado de la lente del ojo (cristalino) es capaz de predecir la diabetes tipo 2 y la tolerancia anormal a la glucosa (IGT) (también conocida como prediabetes, una afección que suele conducir a la diabetes tipo 2).

La autora de este estudio piloto es la doctora Mitra Tavakoli, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Exeter, en Reino Unido, con el cual pudo demostrar que medir el nivel de autofluorescencia en el cristalino del ojo puede predecir quién desarrollará diabetes tipo 2 en el futuro y prediabetes causada por intolerancia a la glucosa.

Otros trabajos han encontrado que puede haber un retraso de hasta diez años entre el inicio de la diabetes tipo 2 y el diagnóstico, por lo que la detección temprana y la intervención oportuna ayudarían a prevenir complicaciones.

La investigación utilizó un biomicroscopio desarrollado hace poco, que puede detectar productos finales de glicación avanzada (AGE, por sus siglas en inglés) en el ojo a través de un escaneo simple. El aumento del nivel de AGE en el cuerpo contribuye al desarrollo de muchas enfermedades, incluidas las complicaciones de la diabetes, como la retinopatía (daño del nervio ocular) y la neuropatía (daño nervioso general).

El nuevo biomicroscopio enfoca un haz de luz azul sobre la lente de forma no invasiva y mide la autofluorescencia en la luz verde reflejada, aportando una medida del nivel de AGE.

El estudio evaluó a 20 personas con diabetes tipo 2, 20 personas con prediabetes y 20 sujetos control sanos de la misma edad, quienes se sometieron a exámenes médicos y neurológicos exhaustivos, incluida la medición de la autofluorescencia del cristalino mediante el uso del biomicroscopio.

Los resultados revelaron un aumento significativo en los niveles de AGE tanto en los ojos de personas con diabetes tipo 2 como de personas con prediabetes, lo que podría traducirse en una forma sólida de medir a aquellos con probabilidades de desarrollar diabetes en el futuro.

Los hallazgos de este estudio preliminar mostraron que la autofluorescencia de la lente es significativamente mayor en pacientes con prediabetes y diabetes tipo 2. El nivel de productos de AGE se correlacionó con los niveles de azúcar en sangre“, dijo Tavakoli.

La autofluorescencia del cristalino fungiría como un marcador robusto del control de la diabetes a largo plazo que permitiría predecir riesgos de complicaciones futuras. Esto respalda la viabilidad de la autofluorescencia de cristalino no invasiva para detectar sujetos con diabetes tipo 2 no diagnosticada y sujetos con prediabetes. Aunque este es un estudio piloto, representa una nueva herramienta emocionante y emergente para la detección temprana, el control y el tratamiento de los pacientes. Asimismo, mejoraría la vida de las personas con diabetes tipo 2 al reducir sus complicaciones. Sin embargo, se requieren estudios clínicos más grandes y a largo plazo para confirmar estos resultados“, concluyó la investigadora.

 

Vía: Science Daily