medicamentos-diabetes-contra-leucemia.2Un nuevo estudio sugiere que los medicamentos comunes para la diabetes podrían ayudar a erradicar las células cancerosas resistentes a los fármacos en una forma específica de leucemia, cuando son añadidos al tratamiento estándar.

Los investigadores encontraron que los pacientes con leucemia mieloide crónica (LMC) que recibieron glitazonauna clase de medicamento para la diabetes tipo 2junto con el fármaco imatinib, ampliamente utilizado para tratar LMC, se mantuvieron libres de la enfermedad durante un periodo de casi cinco años.

Imatinib, conocido comercialmente como Gleevec, cuenta con una impresionante trayectoria en el control de la leucemia mieloide crónica y permite a los pacientes llevar una vida prácticamente normal. Pero a pesar de su eficacia, las células leucémicas latentes resistentes a los fármacos normalmente se instalan en la médula ósea, quedando en una especie de “modo de espera”. Más tarde, se pueden transformar en células altamente agresivas.

Gleevec puede controlar la enfermedad, pero nunca deshacerse de la fuente de la enfermedad“, dijo Lee Greenberger, director científico de la Leukemia & Lymphoma Society, quien no participó en la nueva investigación.

Pero al añadir estas glitazonas, [la investigación] afirma que puede eliminar la enfermedad por completo“, destacó Greenberger. “Sin embargo, estos aún son los primeros días de este trabajo”.

Actos y Avandia son dos glitazonas bien conocidas.

La leucemia mieloide crónica es un cáncer que se origina en las células formadoras de sangre de la médula ósea, las cuales invaden el torrente sanguíneo. Se espera que más de 6,600 casos sean diagnosticados en los Estados Unidos este año, y alrededor de 1,140 personas morirán de la enfermedad, según lo establece la Sociedad Americana del Cáncer.

En la mayoría de los adultos, la leucemia mieloide crónica tiende a ser de crecimiento lento, pero es capaz de transformarse en una forma de crecimiento rápido que puede matar de forma acelerada.

Junto con su equipo, el doctor Philippe Leboulch, autor del estudio y profesor de medicina y biología celular en la Universidad de París, Francia, administró temporalmente pioglitazona e imatinib a tres pacientes con LMC. Ambos medicamentos están disponibles en forma de pastillas. La pioglitazona se comercializa como Actos.

Aunque imatinib y otros inhibidores de la tirosina quinasa han mejorado significativamente los resultados para este tipo de cáncer sanguíneo, las células madre de la leucemia pueden desarrollar resistencia a este tratamiento estándar a causa de las células malignas latentes (inactivas) en la médula ósea.

El estudio publicado ayer en la revista Nature describe la vía molecular que conduce a “quiescencia”, o latencia celular, en la leucemia mieloide crónica. Los hallazgos sugieren que las glitazonas pueden bloquear esta vía y, cuando se utilizan con imatinib, dejan a los pacientes libres de la enfermedad durante meses o años, incluso cuando las glitazonas dejan de ser administradas.

No está claro cómo fue que las células de leucemia latentes resistentes a los fármacos murieron al utilizar esta terapia combinada. Pero un editorial que acompaña al estudio resaltó que las células “probablemente sean matadas directamente o impulsadas a salir de la quietud, lo que puede conducir a su erradicación por [imatinib]“.

El doctor Jeffrey Schriber, un hematólogo de Oncología de Arizona en Scottsdale, mencionó que ya están en progreso ensayos más grandes de este tratamiento combinado, y deben dar resultados dentro de los próximos tres a cinco años.

Pero ya que los fármacos como el imatinib permiten al 94 por ciento de los pacientes con leucemia mieloide crónica permanecer vivos cinco años después del diagnóstico – con sólo el 2 por ciento de riesgo de muerte por la enfermedad en ese momento – es poco probable que las glitazonas hagan una diferencia significativa, en comparación con los resultados actuales, mencionó.

Desde un punto de vista científico, sin embargo, los principios son fundamentales y van más allá de la terapia de la LMC,” añadió Schriber, que se especializa en el campo del trasplante de células madre. “Este principio también podría ser potencialmente aplicable a otras leucemias donde los resultados no son tan prometedores“, dijo.

La principal debilidad en el nuevo estudio es su tamaño pequeño de muestra, destacó Schriber, por lo que es difícil saber si los resultados se mantendrían en un grupo más grande. Greenberger dijo que sería ideal para realizar un ensayo aleatorio controlado que comparara directamente la eficacia de la terapia de combinación (imatinib y una glitazona) frente a solamente imatinib.

Los pacientes pueden tomar glitazonas durante meses sin efectos secundarios graves, subrayó Greenberger.

Sería mejor observar a través de los años si [la terapia de combinación] podría eliminar molecularmente esta enfermedad“, concluyó.

 

Vía: Health Library