El síndrome de Tourette es una enfermedad que ocasiona síntomas como parpadeos rápidos, contracciones bucales, sacudidas de cabeza, palmadas o carraspeo. Tales “tics motores” se presentan debido a una actividad alterada en los circuitos neurales que conectan los ganglios basales, el tálamo, la corteza y el cerebelo, mas no a causa de un funcionamiento erróneo en una sola área, como se pensaba anteriormente. Comúnmente, estos signos se asociaban a un exceso de dopamina en los ganglios basales.

Ahora, un grupo de expertos a cargo de Daniele Caligiore, del Consejo Nacional de Investigación de Italia, fue capaz de desarrollar una simulación computacional de la actividad cerebral responsable de los tics motores en el síndrome de Tourette. El modelo computacional se creó tomando como referencia un estudio reciente, el cual se concretó en monos y se publicó en la revista The Journal of Neuroscience. Dicha investigación vincula la transmisión alterada entre la corteza, los ganglios basales y el cerebelo con los tics motores característicos del síndrome de Tourette.

Tras reproducir de forma precisa los resultados del estudio hecho en monos en el nuevo modelo computacional, los científicos hallaron que la transmisión alterada de la dopamina en los ganglios basales trabaja en conjunto con la actividad del sistema tálamo-cortical para desencadenar un tic. Además, el modelo computacional fue capaz de mostrar la cantidad de tics que se producen si se presentan disfunciones en los circuitos que conectan los ganglios basales, el tálamo, la corteza y el cerebelo.

De acuerdo con los autores, su modelo representa un primer paso hacia la construcción de “pacientes virtuales”, que les ayudarían a investigar posibles terapias para el síndrome de Tourette mediante simulaciones por computadora.

Estas simulaciones pueden llevarse a cabo con un costo reducido y sin implicaciones éticas. También pueden sugerir intervenciones terapéuticas prometedoras para aplicar en investigaciones posteriores orientadas a pacientes reales“, finalizó Caligiore.

 

Vía: Agencia ID